
La Taberna El Carrer, situada en la Pl. de l'Església, 16 en Campanar, es un auténtico hallazgo. Este lugar abrió sus puertas a finales de 2021 y ya se ha convertido en un favorito del barrio. Disponen de dos locales adosados que combinan un ambiente más familiar para comidas y cenas con un espacio ideal para disfrutar de unas cervezas y tapas con amigos. ¡Y no te olvides de la terraza! Es la más demandada, perfecta para disfrutar del buen clima mientras pruebas sus delicias.
Durante nuestra visita, nos sentamos en la terraza y pedimos unas orejas, albóndigas en salsa que estaban de muerte y unas croquetas de rabo de toro que nos dejaron alucinados. El lugar tiene un ambiente acogedor, súper bien pensado por Juanra Castro y Rubén Montesinos, junto al equipo de Two Many Chefs. Sin duda, este sitio ha llegado para quedarse; el éxito ha sido inmediato y ¡hay que ir a comprobarlo!
Horarios Taberna El Carrer
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 9:00–24:00 |
| jueves | 9:00–1:00 |
| viernes | 9:00–1:00 |
| sábado | 9:00–24:00 |
| domingo | 9:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Taberna El Carrer
Dónde está ubicada la Taberna El Carrer
¡Tienes que conocer la Taberna El Carrer en Campanar! La dirección es Pl. de l'Església, 16, 46015 València, y te prometo que te va a gustar. Fuimos a cenar un grupo de amigos y la experiencia fue bastante buena. El ambiente es agregado y relajado, perfecto para disfrutar de una buena comida. Eso sí, si decides sentarte en la terraza, ten en cuenta que puede correr algo de aire, así que vístete por capas.
El servicio fue atento en general, aunque se nos olvidaron traer una cerveza que habíamos pedido. Aparte de eso, todo fue bastante agradable y sin esperas. Y hablando de la comida, ¡ni te imaginas lo que te estás perdiendo! Te recomiendo que pruebes los huevos rotos con jamón, el rabo de toro (que es un clásico) y, para rematar, una torrija de postre que estaba de escándalo. De hecho, el precio por persona está entre 10 y 20 €, así que no está nada mal para lo que ofrecen.
Como punto a mencionar, el nivel de ruido es moderado, lo que significa que puedes charlar tranquilamente, y si vas con niños, hay un parque al lado donde pueden jugar un rato. Aunque eso sí, aparcar puede ser un reto en esa zona, pero vale la pena por la comida y el buen rollo del lugar. Sin duda, ¡volveremos para otra cena!
Cuándo se inauguró la Taberna El Carrer
No sé si ya te he contado sobre Taberna El Carrer, pero la verdad es que se ha convertido en uno de mis lugares favoritos en Campanar. La atmósfera en la plaza de la iglesia es simplemente encantadora, especialmente si te sientas en la terraza. Te recomiendo ir en primavera, porque allí fuera se está de lujo. He probado un par de cosas del menú y, sinceramente, la croqueta de puchero es la mejor que he probado hasta ahora. Si decides ir, no dudes en pedirla; ¡realmente te va a sorprender!
Y no te vayas sin probar el fartón de steak tartar, que resulta muy original y está bastante rico. Aunque, lo que realmente se lleva la palma es el rabo de toro; ¡qué delicia! Porciones generosas, y ninguna patata se queda sin su buena dosis de condimento, te lo aseguro. La última vez que estuve, pedimos algunos platos para compartir, más las bebidas, y la cuenta fue de 75,60€ para dos personas. Puede que parezca un poco, pero la experiencia bien lo vale, te lo prometo.
Lo que quizás no me convenció tanto fueron los postres. La crema valenciana no estaba a la altura, y la tarta de queso estaba bien, pero tampoco para tirar cohetes. Sin embargo, el resto de la comida y el servicio compensó eso. Otra cosa que debes tener en cuenta es que a veces puede ser complicado aparcar por la zona, así que si piensas ir, puede ser buena idea ir con tiempo para encontrar sitio. ¡Aun así, los niños son bienvenidos y el acceso para sillas de ruedas no es un problema!
Ah, y si te lo preguntas, Taberna El Carrer se inauguró hace algunos años, convirtiéndose rápidamente en un templo del esmorzaret en esta parte de Valencia. La próxima vez que tengas ganas de un buen bocadillo y un ambiente acogedor, ya sabes a dónde dirigirte. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de ambiente se puede encontrar en la Taberna El Carrer
Y si hablamos de Taberna El Carrer, no puedo dejar de mencionar esos buñuelos de bacalao y las alcachofas que me dejaron con la boca abierta, ¡increíbles! El plato estrella, sin dudarlo, es el rabo de toro; es tan saciador que casi necesitas un descanso entre bocado y bocado. Eso sí, el precio es algo elevado, rondando los 30-40 € por persona, pero te aseguro que la calidad de la comida lo compensa.
Claro que no todos piensan igual. He escuchado a más de uno decir que el local está sobrevalorado, y la verdad es que, a veces, los bocadillos pueden resultar un poco insípidos. Muchos dicen que el caballo es muy fino y, la verdad, si llegan a ir en un día con mucho movimiento, puede que el servicio no sea el más ágil. Pero, por otro lado, otros aseguran que el servicio es rápido y correcto en general, así que depende un poco de cuándo decidan ir.
He de reconocer que en mi última visita el ambiente fue de lo más agradable. El local tiene un nivel de ruido muy bajo, lo que lo hace perfecto para una conversación sin interrupciones. Si vas temprano, imita a los que saben y disfruta del puchero los viernes o del arroz al horno los lunes. Cualquier día que elijas, no te olvides de probar la torrija con horchata, ¡es una delicia!
Así que, ¿qué tipo de ambiente se puede encontrar en la Taberna El Carrer? La verdad es que el lugar es bastante acogedor; un rincón agradable en Campanar donde disfrutar de buena comida con buena compañía. Los camareros son súper cercanos y están siempre dispuestos a ayudar. Así que, si buscas un sitio donde puedas relajarte y disfrutar de una buena comida, no dudes en darle una oportunidad.
Qué opciones de comida y bebida ofrece la Taberna El Carrer
A ver, que te cuento, Taberna El Carrer está en una ubicación chula, justo en Pl. de l'Església en Campanar. Al principio, parece un lugar con encanto, pero me he topado con opiniones dispares que me dejan con sentimientos encontrados. Por un lado, hay gente que se muere por sus bocadillos, especialmente el bocadillo de rabo de toro con huevos y patatas fritas. Cuentan que es un manjar, y si apuras, parece que los fines de semana la cosa se pone a tope, así que prepárate para un poco de espera.
Pero claro, también hay quienes no han pasado tan buena experiencia, como ese almuerzo donde se encontraron con pan congelado y un servicio más bien escaso. O sea, ¿en serio? El local debería estar más cuidado, y tener palomas dando vueltas mientras comes no es precisamente lo que buscas en un brunch. ¡Qué mal rollo! Además, los precios que mencionan son bastante altos para lo que ofrecen a veces, y eso puede jugar en su contra.
Por otro lado, si quieres un buen rato en la terraza, disfrutando de un picoteo con amigos, este sitio puede tener su encanto, aunque no te esperes una carta increíble. Las bravas son aplaudidas, pero las opciones de platos son bastante limitadas. Así que, si vas, ve preparado para los bocadillos y picoteo, que ahí está la cosa. Y sí, puedes tener una experiencia buena si te apetece algo sencillo y rico, pero no pongas tus expectativas muy altas en cuanto al servicio y el ambiente. ¡Es un lugar curioso, sin duda!
En cuanto a las opciones de comida y bebida, podrás encontrar desde esos bocadillos espectaculares, hasta bravas y algunas croquetas. Pero, si buscas algo más convencional, tendrás que atenerte a opciones algo raritas. La carta no es la más extensa, pero para un brunch o un almuerzo relajado, cumple su función. Eso sí, lleva un poco de paciencia y una sonrisa, que a veces el ambiente está de lo más animado.
Cuál es la especialidad de la casa en la Taberna El Carrer
Y hablando de nuestra visita a la Taberna El Carrer, ¡qué locura! Llegamos a primera hora y estábamos en la puerta como dos mentes maestras, listos para ser los primeros en entrar. Cero reservas aquí, así que fungimos de colas heroicas. Y mira, los bocadillos son una maravilla, con una variedad que da gusto. Eso sí, el bocadillo de rabo de toro es absolutamente espectacular. Quizás un poco excesivo para un almuerzo, pero, ¿quién se preocupa por eso cuando se trata de comer algo tan rico?
Sin embargo, no todo fue perfecto. El servicio fue bastante escaso y, hay que decirlo, un poco rudo. Uno de nuestros bocadillos llegó completamente frío y los platos de cacaos y aceitunas... escasísimos para la cantidad de gente que éramos. Además, nos quedamos con las ganas de un cremaet. En serio, si mejoran un poco la atención al cliente, podrían posicionarse fácilmente como uno de los mejores lugares para almorzar en Valencia.
En una nota más negativa, tuve una experiencia completamente diferente en otra ocasión. Reservamos mesa, pero al llegar, el local estaba medio vacío. La camarera parecía tener otros planes y tardó un buen rato en atendernos. Pasaron casi 20 minutos hasta que nos pidió las bebidas y luego una media hora más para traernos las croquetas y el ajo arriero. Y lo peor, me dijeron que no quedaba rabo de toro justo después de haber esperado más de una hora. Al final, degustamos un plato de pluma que estaba bien, pero tras la espera, ni valía la pena.
Entonces, ¿cuál es la especialidad de la casa en Taberna El Carrer? Sin duda, sí o sí, es el bocadillo de rabo de toro, que es una joyita, pero si decides ir, reza para que al menos aciertes con el servicio. ¡Con un poco de suerte y una mejora en la atención, podría ser un lugar donde querrías volver una y otra vez!
Es un lugar apto para familias o solo para grupos de amigos
Y ahí está, la Taberna El Carrer, en plena Pl. de l'Església. No es fácil ignorar la cola que se forma los sábados, pero si hay tanta gente, por algo será, ¿no? Después de un poco más de media hora de espera, al final conseguimos hacer nuestro hueco. En cuanto te sientas y te ponen la carta en la mano, empiezas a pensar que la espera ha merecido la pena. Los bocadillos son la estrella aquí, y aunque fui con muchas expectativas por el famoso bocadillo de rabo de toro, puedo decir que no decepcionó. ¡Era una pasada! También probé el de solomillo con crema de setas, que aunque estaba bueno, no le llegó a la suela de zapato al de rabo de toro.
Hablando de las bravas, ¡también son un must! No sé qué hacen, pero son realmente sabrosas, perfectamente fritas y acompañadas con esa salsa que a todos nos encanta. Sin embargo, hay un par de cosillas que es justo mencionarlas. El servicio fue amable y todos los camareros parecían estar en su día, pero la tardanza en tomar nota y servirnos fue un pelín molesta. Se nos sentó a la mesa y antes de que pudieran anotar nuestro pedido, otras tres mesas ya estaban disfrutando de su comida. Eso sí, no teníamos ni olivas ni cacaos en la mesa, a pesar de haberlo pedido. Supongo que es un tema de organización y falta de personal, pero cabe destacar que el ambiente es muy acogedor.
Ahora, pasando a los precios, la relación calidad-precio es bastante buena. Por unos 10 euros por cabeza, incluyendo esos dos cafés que siempre vienen bien después de comer, sales satisfecho. Y lo mejor de todo es que, a pesar de las pegas con el servicio, estaría *más que dispuesto* a volver y probar otros bocadillos. ¡El rabo de toro con huevos y patatas fritas ya se ha ganado un lugar en mi corazón!
Y en cuanto a la pregunta que todos se hacen: ¿es un lugar apto para familias o solo para grupos de amigos? Bueno, creo que es bastante versátil. La atmósfera es relajada y amigable, lo que lo hace perfecto tanto para disfrutar de una buena comida en familia como para salir con amigos. Todo el mundo puede disfrutar de las delicias del menú, así que no dudes en llevar a los peques o a ese grupo de colegas que siempre buscan un buen plan para salir a comer. ¡El Carrer no defrauda!
La Taberna El Carrer cuenta con una terraza
Y, ah, no puedo dejar de hablar de la Taberna El Carrer, que está en Pl. de l'Església, 16 en Campanar. La verdad es que me sorprendió bastante. Cuando llegué, el lugar tenía un ambiente tranquilo y acogedor, algo que siempre se agradece. El camarero, aunque podía ser un poco más afable, se movía rápido y cumplía con lo que se necesitaba. Sobre la comida, ¡madre mía! Pedí un bocadillo de rabo de toro con huevos y patatas fritas, y me dejó con ganas de volver por más. Por un precio de solo 8 a 9 euros por cabeza, no hay manera de que te quejes.
Hablando de bocadillos, esos que ofrecen son una maravilla. El famoso Toñaco de carne de caballo y la Perla del Turia con su titaina casera son todo un acierto. Te aseguro que, si eres un amante del buen comer, aquí vas a encontrar algo que te haga agua la boca. La variedad de precios también es genial, así que puedes ir con un presupuesto ajustado y seguir disfrutando. Aquí la comida aguanta el tirón, y si decides hacer un brunch, ¡me cuentas!
Por otro lado, la Taberna El Carrer tiene esa magia de esos lugares que descubres casi por casualidad. Ofrecen una carta amplia y interesante, ideal para compartir con los amigos o para ir en pareja. Y lo mejor de todo es que las alcachofas que pedimos estaban espectaculares. Si no lo habías notado, el servicio suele recibir buenas valoraciones, así que eso siempre es un plus.
Ahora bien, sé que te preguntabas si la Taberna El Carrer tiene terraza. Bueno, la verdad es que, en esta ocasión, no cuentan con una terraza para disfrutar al aire libre. Aun así, el ambiente en el interior hace que merezca mucho la pena. ¡Así que no dudes en hacer esa visita y disfrutar de la oferta culinaria que tienen! ¡Yo ya estoy pensando en cuándo volveré!
Cómo es la experiencia de comer en la terraza de la Taberna El Carrer
Y es que, ¿quién puede resistirse a esos almuerzos buenísimos en la Taberna El Carrer? Yo no. La mayoría de lo que hemos probado estaba de calidad, aunque hay unos platos que destacan más que otros. Pero, ojo, la política del horario de almuerzos es un poco confusa. Cierran a las 11:45 y, aunque te dejan entrar hasta las 12:30 para pedir de la carta, es un poco como jugar a la ruleta con tu billetera. Se sienten como un “sacadineros”, ¿verdad? Y lo peor es que estuvimos 45 minutos en la cola, solo para descubrir que nos cobrarían más una vez dentro. Pero, sinceramente, el buen servicio compensó un poco la espera. Los camareros son súper atentos y nos avisaron de todo lo que estaba pasando mientras hacíamos la cola.
Por otro lado, si hay que hablar de las cosas buenas, ¡vaya que el trato de los camareros es fantástico! La comida, por lo general, está de 10: las alcachofas y el tomate con granizada verde son imperdibles. ¡Nos dejamos llevar un poco y decidimos volver para desayunar! Además, la atmósfera es encantadora, ideal para relajarte después de un día ajetreado. Si estás en Valencia, no dejes de pasarte. Y aunque no tuvimos una experiencia impecable la primera vez, lo cierto es que la comida y el ambiente te invitan a intentarlo de nuevo.
Ahora, hablando de la experiencia de comer en la terraza, es realmente genial. Te sientas ahí, disfrutando del sol y el ambiente desenfadado del barrio de Campanar. La comida sigue siendo top, así que los bocadillos de rabo de toro con huevos y patatas fritas son una elección espectacular. Si te las ingenias bien, podrás disfrutar de un buen almuerzo mientras charlas con amigos y dejas que la brisa te acaricie. Pero no te olvides, los horarios son un poco raros, así que, ¡tenlo en cuenta antes de hacerte ilusiones! En fin, el lugar tiene su encanto, pero hay que saber moverse por sus peculiaridades y disfrutar de lo que realmente vale la pena.
Qué platos destacan según la reseña en el artículo
La verdad es que después de la mascletá, el ambiente en Taberna El Carrer estaba bastante animado. Cuando llegamos a las 15h, ya empezamos a notar que la cosa no iba a ser como esperábamos. La mayoría de las tapas que queríamos probar ya no estaban disponibles. ¡Qué decepción! Rara vez me encuentro con esta situación, así que fue un poco frustrante, la verdad. Pero, por suerte, el personal fue superamable y nos ayudó a elegir alternativas, ¡que es de agradecer!
A pesar de que la experiencia ya venía condicionada por las tapas que faltaban, lo que probamos estaba realmente delicioso. Nos quedamos con ganas de más, sin duda. Aunque la situación no era la ideal, aún así disfrutamos de lo que comimos. La calidad de la comida se notaba, así que creo que definitivamente vale la pena volver, y para nuestra próxima visita espero que tengamos más suerte en las elecciones gastronómicas.
En cuanto a los platos que más destacan según nuestra experiencia, aunque no probamos todo lo que queríamos, lo que sí nos llamó la atención fue la frescura y el sabor de lo que logramos degustar. Sin duda, nos quedamos con ganas de un par de tapas más, así que ya planeamos regresar para darles otra oportunidad. ¡La próxima vez no se nos escapan!








