Bar La Calma

Bar La Calma

Bar La Calma, ubicado en C. Honorato Ros, 27, en el corazón de Argelita, es el lugar ideal para relajarte y disfrutar de buena comida. Imagina compartir unas tapas y platos típicos de monte en una terraza que ofrece vistas increíbles de las iglesias y torres locales, todo mientras te sientes envuelto por un ambiente cómodo y agradable. Abre todos los días de 9:00 a 23:45, así que no hay excusas para no pasarte a probar su variado menú.

Con una calificación de 4.1 sobre 5 en varias plataformas, no es de extrañar que este bar se haya convertido en un favorito entre los locales. Desde sus platos combinados hasta el servicio de bocadillos, todo está pensado para que disfrutes de una buena experiencia. Si quieres ponerte en contacto, no dudes en marcar el 687 67 28 57. ¡Así que ya sabes, cuando busques algo bueno y cercano, Bar La Calma es tu apuesta segura!

Bar La Calma

Bar
⭐4
210Reseñas
Fotos
C. Honorato Ros, 27, 12230 Argelita, Castellón
687 67 28 57

Horarios Bar La Calma

DíaHora
lunesCerrado
martes9:00–19:00
miércoles9:30–19:00
jueves9:30–19:00
viernes9:30–19:00
sábado9:30–19:00
domingo9:30–19:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bar La Calma

Dónde se encuentra Bar La Calma

Si estás buscando un lugar tranquilo para hacer una parada en tu ruta, Bar La Calma en C. Honorato Ros, 27, 12230 Argelita, Castellón es una opción interesante. Este bar tiene un ambiente muy relajado, perfecto para disfrutar de unas cervezas con amigos o incluso solo, y sobre todo, está al lado de la espectacular Torre de Argelita. Puedes disfrutar de la comida típica de la zona, como esos huevos fritos con pimientos que son un deleite o un bocadillo de tortilla francesa con jamón serrano. Además, ¡los precios son bastante asequibles, entre 1 y 10 € por persona!

Sin embargo, aquí va un consejo: si vas en grupo, pregunten bien por el servicio. Algunas personas han tenido experiencias de atención un tanto regular, y aunque el lugar es muy bonito, la actitud de algunas camareras ha dejado mucho que desear. Pero bueno, si te pasa eso, ¡no te desanimes! Si puedes hacer un poco de paciencia, quizás termines disfrutando de una buena comida, además de que el ambiente es bastante agradable, sobre todo si decides sentarte en el patio o terraza exterior.

Eso sí, ten cuidado con el aparcamiento, ya que puede ser algo complicado encontrar un sitio donde dejar tu moto o coche. No hay aparcamiento disponible y puede que tengas que darte un pequeño paseo. Ah, y no necesitas hacer reservas. ¡Aprovecha y ve a disfrutar del ritmo tranquilo del pueblo! Si estás buscando una opción más clara y económica, siempre existe el Chiringuito de Argelita, que también lo mencionan varios visitantes. En fin, ¡Bar La Calma podría ser una buena parada en tu aventura!

Cuál es la dirección exacta de Bar La Calma en Argelita

Y bueno, si estás pensando en poner rumbo a Bar La Calma, debería advertirte que la experiencia no ha sido la mejor últimamente. Desde que entramos, ya la cosa pintaba regular. La calidad del servicio fue bastante mala, como si le importáramos un comino a la camarera. La comida, aunque tenía su punto, no era suficiente para compensar el trato que recibimos. Lo peor fue cuando nos dijeron que no tenían pan... ¿en serio? Al final, después de un par de raciones de comida que dejaban mucho que desear, decidimos que esto no iba a ser nuestro lugar habitual.

El ambiente tampoco ayudó mucho, la verdad. Y no sé si fue solo nuestro caso, pero el hecho de que nos atendieran con desprecio y un tono que dejaba mucho que desear realmente echó a perder la experiencia. Es una pena, porque al parecer hay un bar junto al río que está sonando fuerte como una buena alternativa. Así que, si buscas un buen rato, tal vez deberías darle una oportunidad a esos nuevos lugares. ¡Menos frustraciones y más diversión!

Por otro lado, si lo tuyo son los platos combinados, parece que ahí no se la llevan tan mal, a pesar de que te cobran sin un tiquet decente. Aunque, ojo, la camarera puede hacer que desees hacer un economato del trato hacia el cliente, que parece que no tiene la mejor actitud. En resumen, ¡un poco de mejora no le vendría nada mal a este lugar!

Y bueno, ya que quedamos en que no es la mejor opción, si decides optar por visitar Bar La Calma, recuerda que está en C. Honorato Ros, 27, 12230 Argelita, Castellón. Y si no, ¡a explorar el bar junto al río! Seguro que tiene mejores vibras.

Qué tipo de comida se ofrece en Bar La Calma

Y bueno, hablando de Bar La Calma, hay que decir que nos hemos encontrado con un lugar donde la hospitalidad puede ser un poco… irregular. Si eres del pueblo, parece que te reciben con los brazos abiertos, pero si no, ya sabes, te puedes llevar una sorpresa. ¿Has notado esa cosa de las habas que les ponen a los del pueblo y a los forasteros no? Lamentablemente, eso les quita un poco de encanto al lugar. A veces es como si la prioridad fuera tu cartera y no tu salud, sobre todo con esa gente fumando justo en la entrada, como si no existiera el resto del mundo. En fin, un bar que se siente un poco “covid total”.

Pero mira, también hay otra cara de la moneda. Cuando fuimos, había una chica que nos atendió con una amabilidad excepcional, y la cerveza estaba bien fresquísima. Los platos combinados eran generosos y con productos de la zona. Esa atención fue realmente un soplo de aire fresco en medio de la calma forzada del lugar. La verdad es que muchos bares podrían aprender un par de cosillas de este tipo de establecimientos modestos.

La verdad es que a veces voy a Bar La Calma porque es más variado que el bar del río, aunque las chicas que trabajan allí pueden ser un poco sosas. Es curioso cómo varía la experiencia dependiendo del día y de a quién le toque atenderte. Pero, por otro lado, si llamas con antelación, hasta puedes encargar una paella o fideuá, que he oído que son bastante decentes. La relación calidad-precio está bastante bien y me parece un plan perfecto para después de un día de montaña, donde te reciban con unos buenos bocatas, que por cierto, estaban muy buenos. ¡Repetiré!

Y, pensando en qué tipo de comida ofrecen en Bar La Calma, es un poco de todo. Tienen desde bocadillos y platos combinados hasta opciones más elaboradas con reserva como paellas y guisados. No es el menú gourmet de un restaurante de lujo, pero cumplen con lo que promete un bar de pueblo: buena relación calidad-precio y un ambiente que, si te toca un buen día, puede ser bastante agradable. Sin duda, es un sitio para disfrutar después de un día de aventuras por la naturaleza. ¡Ya te contaré la próxima vez que vaya!

Hay opciones de tapas en el menú de Bar La Calma

Y ya que estamos en Bar La Calma, ¡no puedo dejar de contarte lo bien que se come allí! Han conseguido un 5 estrellas en mi libro, y no es por casualidad. La paella está deliciosa y la atención es simplemente excelente. De verdad, te hacen sentir como en casa. Y si te decides por un buen bocadillo, el de tomate con atún es una maravilla; lo pedí una vez y estaba tan bueno que no podía dejar de comer. Y la cerveza fresquita siempre es un plus para almorzar agusto.

Ahora, no todo es perfecto, ¿eh? Escuché algunas quejas sobre la atención en ocasiones. Hay comentarios de personas que tuvieron un mal rato, con un servicio que dejó muchísimo que desear. Me contaron que una señora gritaba y que la hospitalidad brillaba por su ausencia. Así que hay que ir con un poco de suerte para evitar esos malos ratos. Sin embargo, las opiniones sobre la comida siguen siendo muy buenas, y lo mejor es que eso siempre pesa más en la balanza.

Si crees que aquí solo puedes pedir platos grandes, ¡te equivocas! Bar La Calma ofrece también un montón de opciones para tapear. Así que sí, hay tapitas ricas y variadas en el menú. Imagina salir a la calle con una Estrella bien fría, unos cacaos y los tramuzos mientras disfrutas de ese ambiente relajado. Es el plan perfecto para cualquier tarde en Argelita. ¡Y la dueña, María José, es un encanto total! Así que, entre un buen rápido y un par de risas, ¡no hay mejor lugar para disfrutar!

Cuáles son los horarios de apertura de Bar La Calma

Y después de toda la charla sobre Bar La Calma, no podía dejar de mencionarte lo bien que se siente estar ahí, especialmente si buscas un sitio cercano y con buen trato. La primera vez que fui un lunes a las 10 de la mañana, esperaba un mini festín, pero solo ofrecían panceta o tortilla francesa para almorzar. Aunque hay que reconocer que el bocadillo estaba bueno, el menú dejaba un poco que desear. Al final, por persona no pasamos de 10 €. El ambiente era bastante tranquilo, casi diría que 'calmo' como su nombre, pero eso tiene su encanto, ¿no?

Sin embargo, no está todo perdido. El trato es muy bueno y eso siempre suma, sobre todo si lo comparas con ese chiringuito del río donde, sinceramente, no saben ni recoger una mesa. Un punto a favor del Bar La Calma es que es el lugar perfecto para relajarte, ya sea antes o después de una aventura, como el escape room del pueblo, donde esa camarera simpática te hace sentir en casa. Eso sí, no te esperes un servicio exprés; a veces son un poco lentos en atender, pero vale la pena darles otra oportunidad.

No me canso de recomendarlo como una buena parada para el viajero. Yo siempre que paso por allí, ya sea porque voy a Ludiente o simplemente aprovecho una escapada, me aseguro de hacer stop en La Calma. ¡Y esos carajillos son un verdadero placer! La comida es bastante buena, ¡sin olvidar las fiestas! Ahí es cuando el bar se llena de ambiente y la energía se siente en el aire. Definitivamente, un lugar al que vuelvo siempre.

Y si te preguntas cuáles son los horarios de apertura de Bar La Calma, lo bueno es que no cierra, así que puedes pasar en cualquier momento. Además, tienen una terraza que es ideal para disfrutar del entorno, especialmente al lado de la iglesia del pueblo. Así que ya sabes, si tienes ganas de buen rollo y un trato familiar, no dudes en visitarlo. ¡Te va a encantar!

Qué calificación tiene Bar La Calma en las plataformas de reseñas

Y ya que estamos hablando de Bar La Calma, no puedo evitar mencionar el servicio que a veces deja mucho que desear. Oh, vaya, no sé si a ti también te ha pasado, pero una vez estuvimos más de hora y media esperando que abrieran la cocina, solo para que al final nos dijeran que no podían atendernos. ¡Vamos! Un par de avisos habrían estado bien, en vez de tener que preguntar cada cinco minutos. Definitivamente, eso fue un desastre que no puedo recomendar.

Por otro lado, hay que ser justos. La cocina tiene sus momentos. Cuando la comida sale, la paella es de las que valen la pena. Y si tienes la suerte de encontrar a María José, la dueña, ya puedes dar gracias; siempre te va a atender con una sonrisa. La gente que trabaja allí es, por lo general, muy maja y hacen que te sientas como en casa. Eso sí, no olvides reservar si planeas comer, porque a veces la terracita se llena y luego puede ser un lío encontrar sitio.

En cuanto a lo que ofrecen, los platos combinados y los bocadillos están bien, pero la variedad podría mejorar un poco. Y no te sorprendas si te topas con una camarera que parece un poco borde, ya sabes cómo es a veces la vida en un bar de pueblo. Pero en general, los precios son muy baratos y el café... ¡no se queda atrás!

Así que en resumen, Bar La Calma es un sitio con su encanto, aunque sabes lo que dicen: lo que importa es el trato y el ambiente. Para mí, la calificación que tienen en las plataformas de reseñas es un mixto de 1 estrella en algunos casos por el pésimo servicio y 5 estrellas en otros por la calidad de la comida y la amabilidad de su personal. ¿Así que dónde te queda la balanza?

Fotografías Bar La Calma

Artículos relacionados