
Si estás por Benicàssim y buscas un lugar donde disfrutar de una experiencia gastronómica única, no puedes perderte el Restaurante La Manduca. Ubicado en Carrer Sant Tomàs, 69, este sitio combina la mejor cocina tradicional mediterránea con toques innovadores que hacen que sus pastas, arroces y mariscos sean irresistibles. Además, su ambiente acogedor y elegante te hará sentir como en casa, perfecto para una velada con amigos o familia.
La Manduca no solo cuenta con opciones para todos los gustos, sino que también tiene una amplia terraza en una calle peatonal y un horno de leña para pizzas que no te puedes perder. Si reservas ahora, te aseguras un momento agradable sin complicaciones. Con una calificación de 3.9 de 5 en Restaurant Guru y más de 2700 reseñas positivas, es un lugar que definitivamente merece una visita para saborear sus exquisitos platos y disfrutar de un buen servicio. ¡No lo dudes!
Horarios Restaurante La Manduca
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–16:00, 20:00–23:30 |
| martes | 13:00–16:00, 20:00–23:30 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 13:00–16:00, 20:00–23:30 |
| viernes | 13:00–16:00, 20:00–23:30 |
| sábado | 13:00–16:00, 20:00–23:30 |
| domingo | 13:00–16:00, 20:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante La Manduca
Dónde se encuentra el Restaurante La Manduca
¡Hola, foodies! Si estáis en búsqueda de un buen lugar para comer en Benicàssim, La Manduca es, sin duda, nuestro restaurante favorito. Este sitio tiene una *fama bien ganada* con sus deliciosos platos. Desde el sorprendente pulpo rockero hasta el arroz con sepia, pulpo y gamba, cada bocado es totalmente recomendable. Y no solo eso, el servicio es increíblemente amable y atento, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. Si te gusta disfrutar de buena comida y un ambiente acogedor, aquí estarás en el lugar correcto.
Hablemos de lo que ofrece este mítico restaurante. La carta es *amplia y variada*, perfecta si te gustan las sorpresas. Por ejemplo, los viernes de enero y febrero tienen una oferta de pizza a 6 euros solo para recoger. ¡Una razón más para pasar por ahí! El ambiente es bastante animado, aunque puede ser un poco ruidoso en temporada alta, así que ¡prepárate para compartir tu mesa con un par de risas!
Si bien he visto algunas críticas donde mencionan que una pizza estaba un poco fría (y eso no mola nada), la mayoría de las opiniones son muy positivas. A muchos les encanta la masa fina de las pizzas y la variedad que ofrecen. La torrija de horchata, por otro lado, no siempre convence, pero si tú eres más de postres clásicos, ¡no dudes en pedir el sorbete de mango, aunque prefieres servirlo en copa!
Así que, si te preguntas dónde se encuentra el Restaurante La Manduca, está en Carrer Sant Tomàs, 69, BAJO, 12560 Benicàssim, Castellón. Un sitio fácil de encontrar y perfecto para una buena comida. Ya sea que vayas en pareja, con amigos o en familia, ¡este rincón es, sin dudarlo, una de las mejores opciones de la zona! ¡No dudes en visitarlo y disfruta de una experiencia gastronómica estupenda! ️✨
Qué tipo de cocina ofrece La Manduca
Y hablando de la Terraza de La Manduca, la verdad es que es un lugar genial para disfrutar de una cena con amigos o familia. Tienen dos terrazas que son súper acogedoras. La última vez, hasta llevamos a nuestra perrita y nos sorprendieron al ofrecerle un recipiente con agua. ¡Eso sí que es buen servicio! Y hablando de servicio, la chica que nos atendió era monísima y nos mimó durante toda la cena. Ese tipo de detalles hacen que el lugar se sienta como en casa, ¿no crees?
La comida, como siempre, espectacular. Recuerdo que los entrantes fueron un gran acierto: unos boquerones y unos champiñones en una salsa que estaba DELICIOSA. Y obvio, tenía que pedir pan para rebañar hasta el último trocito. Buff, cada bocado fue una explosión de sabor. La pizza, en comparación, estaba buena; pedí la vegana y, aunque no puedo quejarme, creo que la blanca me llamará la próxima vez. Pero bueno, me gusta experimentar en cada visita, así que ya veré.
Además, el ambiente tiene un toque especial que seguro recordarás. Aunque hacía un poquitín de calor, nada que empañara la experiencia. Las raciones son generosas y los postres son, literalmente, una locura. Los hacen de manera artesanal y son el broche de oro para cualquier cena. Y si hablamos de precios, lo mejor es que aquí la calidad-precio es inmejorable. Por unos 20-30 euros, te vas a casa más que satisfecho.
Así que, si te estás preguntando qué tipo de cocina ofrece La Manduca, no hay duda: se especializan en auténtica comida italiana. Desde las pizzas hechas en horno de leña, pasando por calamares frescos y deliciosos buñuelos, hasta esos postres que son pura tentación. Perfecto para los amantes de la gastronomía italiana. ¡Volveremos sin falta!
Cuáles son algunos de los platos destacados del menú
Como te contaba, mi experiencia en La Manduca no fue del todo lo que esperaba. La comida, aunque aceptable, no estuvo a la altura del servicio. Reservé para 25 personas con tiempo y cuando llegamos, tuvimos que lidiar con la sorpresa de encontrar parte de la mesa ocupada. Después de un poco de revuelo y buenas palabras, nos arreglaron la mesa, pero no sin que el resto del grupo tuviera que esperar 20 minutos. ¿No es un poco triste que la atención al cliente sea un detalle tan descuidado? Más aún cuando el lugar debería basar su éxito en un buen trato.
Lo más chocante fue la forma en que el personal gestionó la cena. No es normal que alguien esté recogiendo los platos mientras tú todavía estás comiendo. En un momento, un amigo tuvo que levantarse de su silla porque la camarera decidía que ya era hora de quitarle el agua. Y aunque decidimos quedarnos sin postre por el trato que estábamos recibiendo, ni siquiera se dignaron a ofrecernos un chupito tras pagar casi 900€. Después de todo el lío, pregunté educadamente por los chupitos, y la respuesta fue que ya estaba todo cerrado. Realmente, esto da una mala imagen de un sitio que podría ser mucho mejor.
El otro día fui con unos amigos y, aunque sabemos que a veces el cambio de hora puede causar un poco de caos, no entendemos cómo se pueden retrasar los platos más de 40 minutos. Entramos a las 21:10 y salimos sin postre ni café a las 23:30. Pedimos algo a compartir, como las patatas con queso y calamares, pero la verdad es que parecían más de bolsa que caseras. Lo único que se salvó un poco fueron las rabas de pollo. En cuanto a los segundos, las pizzas estaban bien, pero me llevé una gran decepción con los tallarines al cava. No es lo que uno espera pagando 20€ por cabeza, sobre todo con la fama que tiene el sitio.
A pesar de todo, si estás pensando en visitar La Manduca, te puedo contar que su especialidad parece ser el arroz, que ha recibido bastante reconocimiento entre los clientes. Sin embargo, todo lo demás del menú, como los entrantes, dejó bastante que desear. Seguro que hay platos destacados, pero personalmente, creo que necesitarían mejorar en general para estar a la altura de las expectativas.
Es posible disfrutar de la comida en una terraza al aire libre
La Manduca es ese lugar al que te apetece volver tan pronto como te vas. Con un ambiente acogedor, y un servicio que es simplemente inmejorable, es ideal para una cena después de un largo día, o incluso para una comida antes de un concierto. La variedad de platos es impresionante, desde las sabrosas pizzas hasta los canelones de foie que, según cuentan, valen la pena sin duda. A veces, cuando tienes hambre, puedes sentir esa urgencia por comer y aquí, tienes la opción de reservar sin problema. Así que, si quieres evitar quedarte sin mesa, mejor llamar antes, especialmente en días concurridos.
Aunque algunas críticas mencionan que puede haber momentos de espera, la mayoría de la gente se va encantada. Hay quienes han probado la pizza barbacoa, aunque a algunos no les convenció esta opción por el tema de que se siente un poco quemada. Aparte de eso, la calidad de los platos es bastante alta, así que no dudes en probar lo que más te llame la atención. Con precios bastante asequibles, el menú es realmente accesible para todos, perfecto si quieres disfrutar de una buena cena sin que el bolsillo se resienta demasiado.
Ahora, si la pregunta es si puedes disfrutar de la comida en una terraza al aire libre, pues, aunque no tengo información específica sobre esto, es bastante habitual que en restaurantes de este estilo busquen crear un ambiente agradable tanto dentro como fuera. Lo mejor seguro es que llames y preguntes antes de ir, ¡pero conociendo la vibra del lugar, estoy seguro de que te harán sentir como en casa! Aprovecha la oportunidad y ve a disfrutar de una cena espectacular mientras contemplas las vistas.
El restaurante tiene opciones para personas con diferentes gustos y preferencias alimenticias
Y mira, si estáis pensando en ir al Restaurante La Manduca, os garantizo que es un acierto total. La calidad-precio es simplemente insuperable. Aunque había un montón de gente, el servicio fue rápido y efectivo. ¡Y eso que lo pedimos todo de una! Esa es la ventaja de conocer el lugar desde hace tiempo. Ya desde niña me encantaba, y después de muchos años, no me decepcionó en absoluto. Sigue teniendo ese encanto de siempre, pero ahora con novedades que son una delicia, como esa paella de pato con anguila que no me atreví a probar, ¡pero ya quiero volver para darle una oportunidad!
Si decides ir un fin de semana, asegúrate de reservar. Me parece que se llena a tope, pero esto es parte del encanto. La carta es tan extensa y variada que es difícil no encontrar algo que te haga salivar. En nuestra última visita, probamos arroces individuales y, ¡vaya que estaban buenos! Cada uno tenía su propia paellera, ¡lo que significa que no tienes que andar negociando con el resto qué arroz quieres! Además, los postres lucían de rechupete, ¡apostaría que son caseros!
Recuerdo haber ido hace años y que, a pesar de no haber tenido la mejor experiencia porque estaba embarazada, decidí darle una segunda oportunidad y, ¡qué bombón! Fuimos siete y nos pusieron en una mesa redonda que era ideal para compartir. Las niñas que nos acompañaron disfrutaron un montón porque les sacaron colorines para pintar en el mantel. De verdad, todo estaba buenísimo: el pulpo a la parrilla estaba espectacularmente tierno y los calamares estaban para chuparse los dedos. ¡Ah! Y no puedo dejar de mencionar la carrillada con raviolis de setas; ¡una explosión de sabores! De postre, las tortitas de dulce de leche fueron el remate perfecto.
Y en cuanto a opciones para diferentes gustos y preferencias, hay de todo. Si eres de los que buscan algo específico, te aseguro que hay variedad. Desde arroces, pescados y opciones vegetarianas, hasta unos postres que harán que no te puedas resistir. Así que no dudes en plantear tus gustos, seguro que hay algo para ti. ¡Un planazo para repetir, sin duda!
Hay un horno de leña en La Manduca
Mira, si no has estado en La Manduca, ya te estás perdiendo de algo muy bueno. Un año más comimos fenomenal allí, en Carrer Sant Tomàs, 69. La cantidad y calidad de la comida son simplemente geniales. Lo mejor de todo fue la camarera que nos atendió: rápida, atenta, amable y profesional. En un mundo donde el servicio a menudo deja mucho que desear, encontrar a alguien así es un verdadero hallazgo. ¡Mi más sincera enhorabuena para ella!
Ahora, sí que hay opiniones variadas. Por un lado, hay quien se queja del señor que recibe las reservas, diciendo que es un maleducado. Si bien la comida y el ambiente son excelentes, parece que a veces te quedas con un mal sabor por esa experiencia inicial. A veces te preguntas, ¿realmente hay alguna ventaja en reservar mesa? Sin embargo, no olvidemos que pasamos un rato increíble, así que vale la pena.
Amo este restaurante porque siempre vuelvo, especialmente en verano. La variedad de platos es de locura. En esta ocasión, probamos un creps de carrillada ibérica que estaba delicioso; y ni hablar de la pizza cardenal, que es simplemente la bomba, con todos esos quesos y el solomillo. ¡Y la hacen ¡al horno de leña! Así que, sí, hay un horno de leña en La Manduca. Esto le da un toque especial a las pizzas. Eso sin mencionar las piruletas crujientes de gamba que, madre mía, son una pasada. De postre, esos lápices de crema catalana son absolutamente irresistibles.
En fin, si alguna vez te preguntan si ir a La Manduca vale la pena, la respuesta es un rotundo sí. Pero asegúrate de reservar primero, porque si no, encontrar una mesa libre puede ser una misión casi imposible. ¡No te quedes sin probarlo!
Qué platos se preparan en él
¡Y así es como llegamos a hablar de La Manduca, ese lugar que se ha convertido en un clásico si has veraneado siempre en Benicàssim! La primera vez que fui, me di cuenta de que, aunque no es el sitio más gourmet del mundo, siempre cumple el expediente. ¡Las pizzas son todo un show! Tienen esas combinaciones que no encuentras en cualquier lado, como la Pizza Catedral o la Con 6 Kazen En Chorizo. Y todo por un precio muy decente, ¡entre 10 y 20€ por persona! Es el tipo de sitio donde puedes relajarte y disfrutar de una buena comida rápida.
Claro, tengo que ser sincero: hemos tenido algunas experiencias con el servicio que no han sido las mejores. La última vez que fui, tuvimos una reserva a las 22h y la espera fue un poco desesperante. Te traen primero unas piruletas de entrante, y me acordaré de esas gambas con algas que estaban para chuparse los dedos. Pero, ¡vaya! Entre que llegamos y nos sacaron la cena, ya eran las 23:15. Aunque eso sí, las pizzas estaban igualmente ricas, así que como dicen, “lo bueno siempre se hace esperar”.
Eso sí, hay que destacar que también tienen un ambiente bastante moderno y acogedor, ideal tanto para cenar en el interior como en su terraza. La pasta de boletus y sus arroces son geniales, y si eres de los que les gusta lo vegetariano, hay un arroz vegano que merece la pena. Por cierto, los postres… no puedes irte sin probar el tiranisú o el brownie de nueces. Tienen un equilibrio perfecto entre lo dulce y lo cremoso, ¡realmente te alegran el día!
En cuanto a los platos, el menú es bastante variado. Desde esas ricas pizzas con ingredientes originales hasta tapas como los tartar de bacalao y las gambas con algas. También puedes probar su pasta rellena o los creps de espinacas, y te aseguro que no te decepcionarán. Así que, si pasas por Carrer Sant Tomàs, ya sabes, ¡no dudes en hacer una parada en La Manduca!
Cómo puedo realizar una reserva en el restaurante
La otra noche en La Manduca fue espectacular, como siempre. Ya sabéis que cada año repetimos, y no es para menos. Desde que entramos, el ambiente estaba genial y se notaba que había un buen rollo en el lugar. La camarera que nos atendió en la sala de la izquierda era jovencita, muy atenta y profesional, lo que siempre suma puntos. La selección de platos era impresionante, y no os voy a mentir, cada bocado fue un festival de sabores. Si todavía no habéis probado su arroz con pato y boletus, estáis tardando. ¡Es una verdadera delicia!
Lo mejor de todo es que no sólo la comida es 5 estrellas, sino también el servicio y el ambiente que se respira allí. Estuve hablando con algunos amigos de las recomendaciones que tienen y todos están de acuerdo con que los suquets son exquisitamente buenos. Aunque, eso sí, sería ideal que organizaran un poco más el orden de llegada para que todo fluya aún mejor. Pero, bueno, eso no opaca la experiencia en absoluto.
Una de las cosas que me encanta de este sitio es su menú variado, ¡puedes encontrar de todo! Desde paellas hasta los calamares puntilla que son un manjar. La carta es tan amplia que es fácil querer volver al día siguiente. De hecho, me pasó a mí: ¡me gustó tanto que regresé! Me da una pena enorme que quede lejos de casa, porque, de ser más cercano, sería mi restaurante habitual sin dudarlo.
Si os queréis asegurar un lugar, sobre todo en temporada alta, yo recomendaría hacer una reserva. No hay nada mejor que llegar y tener tu mesa lista. La forma más fácil de hacerlo es llamar al restaurante directamente o visitar su web. ¡Así no se queda nadie sin probar esos platos deliciosos! Así que no lo penséis más: picad a vuestros colegas y organizad una cena en La Manduca. ¡Os va a encantar!
Qué calificación tiene La Manduca en Restaurant Guru
Bueno, ya sabemos que La Manduca puede ser todo un viaje de emociones. Por un lado, las camareras son súper simpáticas y hacen un trabajo genial atendiendo a los clientes. Pero, por otro, lo que probamos de la cocina no nos dejó muy satisfechos. Ese arroz con bogavante que mencioné... ¡vaya decepción! El color casi blanco y el sabor... ¿insípido? Estaba más cerca de un plato de hospital que de lo que uno espera en la comunidad valenciana. Además, el precio de 91 euros para dos personas es un poco excesivo, especialmente considerando lo que recibimos.
El resto de lo que pedimos tampoco ayudó mucho a salvar la situación. La crepe de langostinos era un misterio: un relleno que más bien parecía una mezcla de nata líquida y bacon... ni siquiera tenían la gracia de verse bien. El postre sí que estuvo bien, con esas torrijas y la tarta de queso que se dejaban querer, pero no me lo puedo quitar de la cabeza, ¿un sitio que se llama "La Manduca" y no se curran el arroz?
En fin, al menos encontramos un ambiente agradable para compartir la cena. A algunos les ha ido mejor y han alabado las pizzas, poniendo énfasis en su buena calidad. Por lo que se ve, en Restaurant Guru La Manduca acumula opiniones de todo tipo, pero en general tiene 2 estrellas según los comentarios que recogimos. Una pena, porque creo que podrían hacer las cosas mejor y así cada uno saldría con una sonrisa y ganas de volver, ¡como en cualquier buen restaurante!
Cuántas reseñas positivas tiene el restaurante
La última vez que estuvimos en La Manduca fue todo un acierto, como siempre. Carrer Sant Tomàs, 69, BAJO, en Benicàssim es el lugar perfecto para disfrutar de una buena cena con amigos. Fui por recomendación de unos amigos, así que no olvides reservar porque suele llenarse. La decoración del sitio es bastante acogedora y el ambiente invita a relajarse y disfrutar de la buena comida. El servicio es de primera, siempre con una sonrisa y atentos a cualquier cosa que necesites.
Si eres un amante de la cerveza de trigo, tienes que probar la Franziskaner que tienen en la carta. Nosotros comenzamos la cena compartiendo un plato de puntillas, que, déjame decirte, era enorme… ¡justo lo que necesitábamos para abrir el apetito! Yo opté por el pato a la naranja con su foie, mientras mis amigos se inclinaban por la ventresca de ciervo y los escalopines de solomillo con quesos. Todo estuvo riquísimo y en porciones más que generosas, así que el precio fue totalmente justificado.
Y no puedo dejar de mencionar la carta de postres, especialmente si te chifla el chocolate. Las crepes caseras son de otro mundo; en serio, asegúrate de dejar un huequito para el postre. ¡Es una experiencia gastro que no te puedes perder! Sin duda, volveremos a repetir sin pensarlo dos veces.
En nuestra última visita, también disfrutamos de unos calamares, jamón ibérico y tres paellas individuales que estaban ¡espectaculares! Y, por supuesto, no podían faltar las tartas, en especial la de tres chocolates que fue un cierre perfecto para la comida. La camarera fue super simpática, lo que siempre suma en la experiencia.
La carta es muy variada, así que seguro que encuentras algo que te guste, ya sea que vayas con poca hambre o con ganas de un gran banquete. Por lo que veo, no soy el único que piensa que este sitio es una joyita, porque si revisas, ¡hay muchas reseñas positivas! Parece que ya suman unas cinco estrellas en varias reseñas, lo que habla muy bien de la consistencia de la calidad que ofrecen. Tenlo en cuenta para tu próxima salida; ¡no te arrepentirás!
Cuál es la atmósfera del Restaurante La Manduca
¡Y no me puedo olvidar de la experiencia en La Manduca! Te digo que, si hubiera una opción de 6 estrellas, se la llevarían sin dudarlo. Desde el primer momento, el hombre que nos atendió fue eficiente, educado y súper atento. No tengo palabras para describir lo bien que nos hicieron sentir. A veces, cuando sales a comer, buscas un poco más que solo buena comida, y aquí lo encuentras en cada rincón.
La calidad de la comida es simplemente impresionante. Todo lo que probamos estaba de 10 y, encima, los precios son más que razonables. ¡Qué alegría encontrar un sitio así! Además, tienen la generosidad de abrir en invierno, lo cual es un gran punto a favor, sobre todo ahora que estamos en marzo y se agradece un lugar acogedor. Mis felicitaciones al dueño por mantener este nivel de excelencia tan constante.
Y si estás pensando en el ambiente, ¡olvídate de las dudas! La atmósfera en La Manduca es relajada y acogedora, perfecta para disfrutar con amigos o en una cita. Puedes sentir que cada detalle está cuidado, desde la decoración hasta la música suave de fondo. No solo es un lugar para comer, es un espacio donde te sientes bienvenido y quieres volver una y otra vez. Vale la pena descubrirlo.








