
L'Amagatall es ese tipo de lugar que sin duda tienes que probar si te mueves por el barrio de Benimaclet en Valencia. Este pequeño restaurante en C/ del Baró de San Petrillo, 53 es una joya donde lo tradicional se mezcla de forma espectacular con toques de cocina asiática. Su menú, que cuenta con 17 platos, ofrece una experiencia gastronómica original que seguro sorprende a tus sentidos. Es un sitio muy bien valorado, con un 4.5 de 5 en Restaurant Guru, gracias a las más de 300 reseñas de comensales satisfechos.
Cuando visites L'Amagatall, no te preocupes por encontrarlo, ¡es fácil de localizar! La atmósfera es acogedora y la carta es amplia, perfecta para aquellos que desean explorar sabores únicos y frescos. Los críticos hacen hincapié en lo bien que se cocina aquí, así que si estás buscando un lugar que valga la pena, este puede ser tu nuevo favorito. Y no te olvides de reservar, especialmente si planeas visitarlo en un viernes, ¡se llena rápido!
L'Amagatall
Horarios L'Amagatall
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 21:00–1:30 |
| jueves | 21:00–1:30 |
| viernes | 21:00–1:30 |
| sábado | 21:00–1:30 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación L'Amagatall
Dónde está ubicado L'Amagatall en Valencia
¡Oye, colega! Si estás en busca de un buen sitio para cenar en Benimaclet, te tengo que hablar de L'Amagatall. Este restaurante es un verdadero descubrimiento, y creo que ya hemos ido varias veces con los amigos. Siempre salimos con una sonrisa en la cara y la barriga llena porque la comida casera que preparan es simplemente deliciosa. La atención es de 5 estrellas, lo que siempre se agradece, ¿verdad? Y si hablamos de precios, puedes contar entre 20 y 30 € por persona, que está muy bien para la calidad de los platos.
El ambiente en L'Amagatall es lo más. Si tienes la oportunidad, no te lo pierdas en la terraza: es un lugar muy tranquilo y relajado, perfecto para disfrutar de una buena charla. Además, el personal es súper amable y rápido. De hecho, uno de mis platos favoritos ahí son las croquetas de rabo de toro y el tataki de ternera. Y no te olvides de probar la sopa de chocolate de postre, ¡es algo que no te puedes perder!
Ah, y si vas con peques, no te preocupes, ¡son bienvenidos! Es un lugar muy acogedor para toda la familia. Y aunque encontrar parking puede ser un poco complicado en la zona, vale la pena el esfuerzo por saborear toda esa comida exquisita. Así que, la próxima vez que estés por Benimaclet, date un capricho y apúntate a cenar en L'Amagatall, en la C/ del Baró de San Petrillo, 53. ¡No te vas a arrepentir!
Cuál es la dirección exacta del restaurante
¡Ya te digo! L'Amagatall es un sitio que teníamos en el radar desde hace tiempo y al final nos decidimos a probarlo. La terracita con lucecitas es todo un encanto y más en verano, ideal para una cena tranquila. Además, está en una calle que no suele tener mucho movimiento, así que puedes disfrutar de la velada sin tanto ruido de coches y gente. La verdad es que nos hemos ido todos encantados, tanto con la comida como con el servicio. La chica que nos atendió fue súper agradable, una de esas personas que te hacen sentir como en casa desde el primer momento.
En cuanto a la comida, ¡vaya descubrimiento! Empezamos con la ensaladilla con pollo y trufa, que fue un acierto total. Las croquetas de rabo de toro están de muerte; el sabor es intenso y no tienen esa sensación pesada del típico frito. Luego esos tacos, que son del tamaño justo y están bien cargaditos, todo en una masa que se nota que está cuidada. El magret de pato con naranja fue otro plato que nos sorprendió, combinado de una manera muy original. Y no puedo dejar de mencionar la entraña con pimientos de padrón, que estaba tan tierna que literalmente se deshacía en la boca. Para terminar, nos recomendaron las natillas de azafrán con una base de galleta, y oye, ¡una delicia!
Lo que también destaca es el tinto de verano, es uno de esos que te invita a repetir. El precio es bastante razonable, entre 25 y 30 euros por persona para todo lo que pedimos, y la verdad es que lo vale por la calidad y originalidad. Lo recomendable es que, si vas, te dejes llevar por sus sugerencias, ¡no te arrepentirás! En resumen, es un sitio que definitivamente se vuelve a visitar para seguir explorando su carta.
Y para que no te pierdas, la dirección exacta del restaurante es C/ del Baró de San Petrillo, 53, Benimaclet, 46020 València, Valencia. ¡Anímate a ir, seguro que lo disfrutas!
Qué tipo de cocina ofrece L'Amagatall
Como te comentaba, L'Amagatall tiene su encanto, pero no puedo decir que me dejó boquiabierto como esperaba. Cuando llegué, me emocioné por probar las famosas croquetas de rabo de toro, pero resulta que el rebozado no era como el típico que tengo en mente. También probé los tomates fritos, que estaban un poco aguados al estar hechos con tomates cherries enteros. Sin embargo, la raya con setas sí que me sorprendió, ¡exquisita! Definitivamente le daré otra oportunidad para probar más de su carta, porque hay algo en el ambiente que invita a volver.
Hablando del ambiente, es bastante distendido y acogedor, ideal para una buena cena con amigos. A pesar de que los postres no me quedaron muy impresionado, la ensaladilla y la anguila son un par de tapas que definitivamente valen la pena. Por unos 30-40 € por persona, la relación calidad-precio está bastante bien. He oído que hay otras combinaciones en sus platos que son bastante interesantes, aunque me pareció que algunos se quedaban cortos en sabores, como el carpaccio de atún que, para ser honesto, estaba un poco insípido.
El local es sencillo, lo cual no está mal. Aunque la carta podría tener más variedad, la selección de vinos es decente, aunque, eso sí, un poco caros. Cuando estuvimos cenando, esas patatas bravas con un toque original nos sorprendieron gratamente, y el postre de chocolate con aceite de oliva fue una sorpresa agradable que me dejó con ganas de más. Cenamos en la terraza y la temperatura ayudó a que la noche fuera perfecta, aunque noté que los ruidos podían ser un poco molestos para los vecinos.
Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece L'Amagatall? La verdad es que mezcla influencias de varias partes, pero me parece que se centra en una propuesta más creativa y contemporánea, combinando ingredientes frescos con un toque original. A veces, los resultados son espectaculares, y otras no tanto, pero hay suficiente potencial ahí como para justificar una segunda visita. Sin duda, es un buen sitio para picar algo y disfrutar de una charla con amigos, así que si decides ir, ¡cuéntame qué tal te va!
Cuántos platos incluye el menú de L'Amagatall
Y hablando de L'Amagatall, ¡qué maravilla de sitio! Este gastro bar es un verdadero tesoro en Benimaclet. Aunque el local es pequeñito, tiene un encanto increíble que lo hace perfecto para una cena con amigos. La relación calidad/precio es brutal; salimos a unos 20€ por persona y no te imaginas todo lo que probamos. Es el plan ideal para disfrutar de una buena charla mientras te pones las botas con su rica comida.
El menú es todo un despliegue de sabores. No puedes perderte las patatas bravas con allioli de membrillo—el allioli está para chuparse los dedos. Además, la ensaladilla rusa trufada es un must; tiene justo el toque que te dejará queriendo más. Y ni hablar del pulpo con base de patata, ¡está espectacular! Si te sientes aventurero, prueba las anémonas. Tienen ese sabor a mar que, si eres fan de las ostras, te va a encantar. Todo está muy bien presentado y, sinceramente, ¡querrás probarlo todo!
Hablando de platos, tengo que hacer mención a las gyozas con salsa de curry y mango; son una delicia. Cada bocado es pura creatividad, y eso, combinado con la amabilidad del servicio—gracias, Trini, por tus recomendaciones—hace que la experiencia sea redonda. De verdad, hay que volver a probar más cosas de la carta. ¡Me quedé con ganas de más!
Y para ponerle el broche final a la cena, los postres no se quedan atrás. El plátano en su versión de L’Amagatall es simplemente excelente, y seguramente te hará sonreír después de una cena más que completa. En cuanto a la cantidad de platos, te cuento que el menú no tiene un número fijo; ¡puedes armar tu propia selección! Eso sí, la variedad está asegurada y cada visita te deja ganas de pedir más cosas. ¡Así que ya sabes, dale una oportunidad a L'Amagatall y disfruta de una cena que mereces!
Qué puntuación tiene L'Amagatall en Restaurant Guru
La verdad es que L'Amagatall es todo un acierto y se lo tengo que agradecer a mis amigos que me lo recomendaron. Si todavía no habéis probado esas patatas con alioli de membrillo, no sé qué estáis esperando. Son uno de esos platos que te hacen pensar que cada bocado es una fiesta en la boca. Y si luego os animáis con el calamar con couscous negro y los tallarines de sepia, ¡ni os cuento! Es que cualquier cosa que pidas en este sitio seguro que te va a gustar.
Y es que, se nota que tienen un verdadero enfoque en la calidad. La comida es espectacular y el ambiente es super acogedor. El servicio es excelente, y eso siempre suma puntos, ¿verdad? Con precios que van de 10 a 30 € por persona, es una opción que no duele en el bolsillo. Ya sea que vayáis por una cena informal o para celebrar algo especial, este rincón en el corazón de Benimaclet se convierte rápidamente en uno de esos lugares que querrás repetir.
Yo, personalmente, me quedé enganchado a las croquetas de rabo de toro y las bravas de membrillo. Y no me olvidaría de mencionaros que la sopa de chocolate es un postre que no tiene rival. ¡Una delicia total! Eso sí, un pequeño detalle: en mi última visita no tenían pan. Ojalá hubiera habido para poder disfrutar ese alioli al máximo. Pero, bueno, tengo que decir que los postres hacen que el pequeño contratiempo se olvide rápido.
Ahora, para los que sean curiosos, L'Amagatall tiene una impresionante puntuación de 4.5 estrellas en Restaurant Guru. ¡Un verdadero sello de calidad en el mundo gastronómico! Así que, si aún no habéis ido, ya sabéis a dónde tenéis que ir la próxima vez que busquéis un lugar donde cenar en Valencia. ¡Venga, no lo penséis más y reservad!
Cuántas reseñas han contribuido a la puntuación de L'Amagatall
Y, la verdad, si buscas un lugar en Benimaclet para cenar, L'Amagatall es uno de esos sitios que no decepcionan. La carta es bien original y está llena de platos que te hacen la boca agua. Desde la Sopa de Chocolate —sí, has oído bien, ¡sopa de chocolate!— hasta unas croquetas de rabo de toro que son pura delicia. Y no me digas que no se te hace agua la boca solo de pensarlo. Los precios son súper razonables, entre 20 y 30€ por persona, y saldrás de allí más que satisfecho.
Además, el servicio es otro de los puntos fuertes. Súper amables y atentos, te hacen sentir como en casa. Y eso se agradece tanto, ¿verdad? A pesar de que a veces está lleno, siempre tienen esa capacidad de hacerte sentir especial. Te recomiendo que pruebes los tacos y el tataki de magret de pato con vinagreta de pistachos y naranja. Son platos que no solo saben bien, ¡sino que también se ven bien!
Si decides ir con un grupo grande, también puedes estar tranquilo. Recientemente, celebramos una fiesta familiar allí y acordaron un menú impresionante con platos para compartir: ensaladas riquísimas, albóndigas, berenjenas... ¡todo estaba bueno! La verdad es que fue una experiencia gustativa de 10. Te aseguro que no sabría cuál recomendar más porque todo estaba espectacular.
Y, por si te lo preguntas, han acumulado muchas reseñas que hablan de lo genial que es este lugar. Se nota que la gente disfruta aquí, ¡y yo soy uno de ellos! En base a toda la info que te he compartido, parece que L'Amagatall ha recibido reseñas que hacen que su puntuación sea de 5 estrellas. ¿Ves? ¡Así que no lo dudes más y ve a disfrutar de una cena allí!
Cómo describen los críticos la calidad de la cocina en L'Amagatall
No sé si te he contado ya de L'Amagatall, pero es uno de esos sitios que, si aún no conoces, deberías poner en tu lista. Está en Calle del Baró de San Petrillo, 53, en Benimaclet, y la verdad es que ya lo he visitado más veces de las que puedo contar. Te aseguro que el trato es fantástico; con un equipo que se preocupa por hacerte sentir como en casa. Es pequeño y acogedor, ideal para disfrutar de una cena íntima o con amigos, y la atmósfera es simplemente perfecta.
Y lo mejor de todo, ¡la comida! He probado varios platos y ninguno me ha decepcionado. Las albóndigas de panceta son un must, y la ensaladilla es una obra de arte por sí sola. La carta es bastante original, con opciones como los tacos de pollo y las croquetas de rabo de toro que ¡están para morirse! Todo lo que he visto en otras mesas también tenía una pinta espectacular. Sí, solo hay una camarera, pero créeme que no hace falta más. Ella se encarga de atender a todos con mucho cariño y te da el tiempo que necesitas para disfrutar.
Lo cierto es que puedes encontrar un mix de sabores en cada plato; un toque atrevido, pero con unos resultados impresionantes. Y como no podría faltar, terminamos la cena con un postre que, si no te lo cuento, parece que te lo pierdes: crema de azafrán. Buen verdejo en mano mientras saboreas cada bocado, no hay mejor forma de pasar la noche. Volveré, sin dudarlo, porque mientras sigan con este equipo y esta calidad de comida, ¡no hay razón para no repetir!
Los críticos están bastante de acuerdo: describen la calidad de la cocina en L'Amagatall como excepcional, destacando su creatividad y el uso de ingredientes de muy buena calidad. Los platos son sabrosos, con un enfoque que fusiona lo mejor de la cocina española con toques orientales, haciendo que cada bocado sea un placer para los sentidos. Sin duda, un lugar totalmente recomendable si buscas algo diferente a lo habitual.
Es fácil encontrar L'Amagatall en el barrio de Benimaclet
Así que después de enterarme de L'Amagatall por un programa de TV, decidimos darle una oportunidad un viernes por la noche. Y bueno, tenían el local lleno hasta los topes, lo que ya me pareció un buen signo. Sin embargo, el servicio fue bastante lento; tardaron más de 20 minutos en preguntarnos por las bebidas y tomar la orden. En un restaurante con esas expectativas, eso se siente un poco frustrante.
Cuando llegó la comida, me sorprendió un poco la cantidad. Las raciones eran bastante justas: dos croquetas por plato, una porción mínima de carne picaña, y lo mismo con el calamar. Si iban a armarse un jolgorio por los sabores, siento que podían también ser un poco más generosos en las porciones. Ni siquiera nos preguntaron si queríamos pan, así que salí con la sensación de que esperaba un poco más. Pero, para ser justos, los sabores estaban ricos, lo cual es un buen punto a favor. La camarera fue amable, pero un poco más de atención no vendría mal.
Sin embargo, no todo fue decepcionante. He escuchado que otra gente ha tenido experiencias mucho más positivas, con platos originales y un trato espectacular. Parecen tener una buena selección que incluye cosas como la ensalada de pollo ahumado, berenjenas y hasta la sopa de chocolate. Suena tentador, ¿no? Y parece que la relación calidad-precio está bastante ajustada, dependiendo de las experiencias, pero muchos se fueron contentos.
Y ya que estamos hablando de encontrar el lugar, sí, L'Amagatall está ubicado en el corazón de Benimaclet, así que no tiene pérdida. Es un local pequeño, así que si quieres asegurarte un buen sitio, te recomendaría reservar con antelación. Así que ya sabes, si te atreves a probar, ¡recuerda llegar temprano o llamar para reservar!
Cómo es la atmósfera del restaurante
Y ya que estamos, ¿han escuchado de L'Amagatall? Este restaurante en C/ del Baró de San Petrillo, 53, Benimaclet es un verdadero hallazgo. Si estás buscando un lugar donde puedas comer muy bien sin dejarte un dineral, ¡este sitio es un 5 estrellas! Hacen una magia increíble con la comida que te deja con ganas de más.
Las croquetas de rabo de toro son simplemente imperdibles. Te prometo que una vez que las pruebas, no puedes resistirte a pedir otra tanda. Además, el tataki de pato es otro de esos platos que no te puedes perder. Y no hablemos de las berenjenas y las ensaladas, ¡una exquisitez! Y para cerrar con broche de oro, el helado de naranja con chocolate salado es el remate perfecto para cualquier comida. Todo lo que sirven está bien presentado y el servicio es super amable. ¡Hasta te hacen sentir como en casa!
La atmósfera del restaurante es muy acogedora. La decoración tiene un toque moderno pero sin perder ese aire cálido que invita a quedarte un buen rato. Es ese tipo de lugar donde puedes disfrutar de una buena conversación con amigos sin prisa, acompañado de buena música de fondo. Así que si aún no han ido, ya saben: queda como misión obligada. ¡No se arrepentirán!








