
El Hotel Cañitas Maite en Casas-Ibáñez, Albacete, es esa joya escondida que necesitas descubrir. Con su diseño moderno y acogedor, este hotel de 2 estrellas está perfecto para quienes buscan un fin de semana de relax en el corazón de La Manchuela. Tras su reforma en 2016, ofrece habitaciones con aire acondicionado y WiFi gratuito, además de un bar y cafetería con ventanales que inundan de luz el ambiente. Es el lugar ideal para descansar después de un día explorando la zona o disfrutando de una buena comida.
Y hablando de comida, el restaurante Cañitas Maite es una parada obligatoria. Impulsado por los chefs Javier Sanz y Juan Sahuquillo, aquí podrás deleitarte con platos típicos de la cocina castellana y unas tapas de autor que son pura explosión de sabor. Este rincón gastronómico, con una opinión de 4.0 entre los visitantes, promete llevar tu experiencia a otro nivel. Si buscas calidad y sabor, no te decepcionará; además, el ambiente es tan acogedor que te sentirás como en casa. ¡No olvides reservar!
Hotel Cañitas Maite- Restaurante Gastronómico
Mapa Ubicación Hotel Cañitas Maite- Restaurante Gastronómico
Dónde se ubica el Hotel Cañitas Maite
¡Hola, amigos! Si están pensando en un destino para una escapadita, tengo que contarles sobre el Hotel Cañitas Maite, un sitio que tiene su propio encanto en Casas-Ibáñez, Albacete. Este lugar cuenta con un restaurante gastronómico insuperable que, aunque no es el tipo de local al que puedes ir todos los días, definitivamente vale la pena para esas ocasiones especiales.
Recientemente, fui con un grupo de amigos para celebrar un evento y la experiencia fue brutal. Decidimos arriesgarnos y pedir un poco de todo en la carta. En realidad, no hay palabras suficientes para describir la croqueta que degustamos; ¡sólo puedo decir que no hay mejor! Así que si pasan por allí, pídansela sin dudar. También me quedé maravillado con la torrija, que estaba para morirse. La combinación de sabores fue increíble y salimos con ganas de repetir en el futuro.
El hotel en sí es de 2 estrellas y, aunque nuestra habitación era pequeña, estaba muy limpia y correcta. La recepción también estuvo bien, no tuvimos problemas. Pero aquí hay que ser sinceros: el servicio del restaurante estuvo un poco descordinado. Cuando llegamos, la chica que nos atendía fue muy amable y a pesar de que el lugar estaba lleno, los chicos se esforzaron por hacerlo bien. Cristian, que nos recomendó un vino excelente, hizo que el servicio fuera más llevadero, aunque sí, los aperitivos, entrantes y vino llegaron como un tsunami. Aún así, ¡toda la comida fue muy buena!
Ahora, acerca del desayuno… Ahí es donde se les fue un poco la mano. Los pobres estaban desbordados y no tenían ni los utensilios básicos listos, lo que nos hizo esperar un montón. Y eso no es lo ideal para empezar el día, la verdad. Pero bueno, la intención cuenta y el equipo es muy amable. Volvería por el restaurante seguro, pero quizás me saltaría el desayuno en este caso.
Así que ya lo saben, el Hotel Cañitas Maite está en C. Tomás Pérez Úbeda, 6, 02200 Casas-Ibáñez, Albacete. Un buen sitio para una escapada original, ideal para disfrutar de una gran comida y pasar un buen rato en buena compañía. ¡Nos vemos en la próxima experiencia!
Cuántas estrellas tiene el Hotel Cañitas Maite
La verdad es que Cañitas Maite no es solo un hotel, es una experiencia completa. Cuando llegamos, nos encontramos con un ambiente muy acogedor que ya nos hizo sentir en casa. La habitación era perfecta para lo que necesitábamos: llevaba todo lo básico como minibar con agua de cortesía y hasta una máquina de café. Lo que sí te diré es que era un poco más pequeña de lo que esperábamos, pero el baño era amplio y cómodo. Y ni hablemos del desayuno, ¡vaya maravilla! Te prometo que la tortilla de patata y el huevo frito con papada ibérica son dignos de cualquier 5 estrellas. Ese zumo natural y la tarta de queso fundente... ¡Pura felicidad!
De lo que realmente quiero hablar es del restaurante de Cañitas Maite. Allí tuvimos una velada que nos dejó sin palabras. Todo el personal fue increíblemente atento y amable. Quiero agradecer a Cristian y Marcos, que se aseguraron de que cada momento fuera especial. La calidad de los platos fue top, y la presentación me dejó boquiabierto. Cada bocado era una explosión de sabor, y la carta de vinos... ¡uff, excelente! Recomendamos encarecidamente que no te pierdas esa experiencia, es sin duda un lugar donde tus expectativas no solo se cumplen, ¡sino que se superan!
Por otra parte, y aunque disfrutamos mucho, creo que si buscas comodidad para pasar la noche, podrías considerar otras opciones, ya que el hotel tiene sus limitaciones. Por lo que sé, el lugar en sí no ofrece muchas actividades y, honestamente, no es el destino turístico más emocionante. Pero si estás buscando un buen lugar para cenar o pasar un buen rato con amigos, Cañitas Maite es tu sitio. Solo asegúrate de ponerte al día respecto al menú, porque algunas cosas ya no estaban disponibles, y eso podría mermar un poco la experiencia si esperas algo en particular.
Y para cerrar, el Hotel Cañitas Maite es de 2 estrellas. Así que, si piensas en pasar un rato agradable y disfrutar de una cena excepcional, este es un gran lugar, ¡aunque para el alojamiento podrías encontrar mejores opciones!
Qué tipo de diseño tiene el Hotel Cañitas Maite
Y bueno, después de esa experiencia bastante desastrosa, no puedo evitar pensar en lo que realmente nos esperábamos cuando decidimos reservar en el Hotel Cañitas Maite. Por 280€ (una noche, menú pura barra y desayuno para dos) uno imaginaría que al menos las condiciones del hotel tendrían que ser decentes, ¿no? Pero cuando llegamos, nos dimos cuenta de que el lugar es muy sencillo y no se parece en nada a esas fotos tan bien editadas que vimos en la web. Las habitaciones estaban llenas de desperfectos, y el pueblo en sí, pues... un poco vacío, la verdad.
El desayuno fue otro tema. Nos dijeron que se servía de 9 a 10:30, pero cuando bajamos justo a las 9, nos encontramos con que todo estaba desorganizado. Las mesas sin preparar, nos tocó ir a buscar nuestros platos y cubiertos, y ni hablar de la máquina de café, que parecía que querían que nos lo hiciéramos solos. ¡Y no nos ofrecieron ni un solo revuelto ni tortilla! Lo que me molesta es que cuando esperas un desayuno de hotel, lo menos que quieres es hacer colas para servirte. Y a las 9:30, ni rastro de la zona dulce que deberían haber tenido lista. La verdad, un desastre.
En cuanto a la comida, el menú original que habíamos reservado tenía 9 platos y 2 postres, pero al llegar allí nos confirmaron que lo habían cambiado. Bueno, al final resultó que nos sirvieron un plato menos, y como estábamos tan despistados, ni nos dimos cuenta en ese momento. Cuando volvimos a casa y revisamos lo que habíamos pagado, ¡sorpresa! No solo la comida era buena, sino que el servicio dejó mucho que desear. Los camareros eran amables, pero, sinceramente, no puede haber este tipo de errores en un lugar que se considera de alto nivel. Y cuando intentamos comunicarnos por email para decirles que faltó un plato, ni siquiera nos respondieron. Ufff, atención al cliente inexistente.
Aprovechando que estamos hablando de restaurantes, la verdad es que en otras ocasiones hemos comido allí y el ambiente del hotel tiene un estilo muy particular. Es romántico y tranquilo, y a pesar de que me gustaría ver un poco más de diversidad en el menú, la experiencia había sido mejor que esta última. Aun así, es lo que es. En cuanto al diseño del Hotel Cañitas Maite, diría que es sencillo, con un toque de estilo moderno que busca ofrecer cercanía y comodidad, pero a veces parece que el enfoque en la estética pierde frente a las condiciones reales de las instalaciones. Sin duda, tenemos que pensar en otro lugar para nuestras próximas vacaciones.
Cuáles son las características de las habitaciones del hotel
Y bueno, después de explorar Jorquera, ¡nos dio hambre! Así que decidimos salir a probar las famosas croquetas del Hotel Cañitas Maite. Llegamos un poco pronto para nuestra reserva de las 15.15 y, a pesar del frío que hacía, nos dicen que tenemos que esperar fuera. ¡Vaya tela! Entre tanto tiempo muerto, nos dio tiempo para admirar el lugar, que se nota que es moderno y acogedor. Un sitio que invita a entrar, sobre todo cuando hay unos deliciosos aromas en el aire.
Cuando nos sentamos, teníamos claro que queríamos pedir varias tapas para probar un poco de todo. Pero la carta no nos hizo la vida fácil; nos dijeron que teníamos que pedir dos de cada. Un poco insistentes, sí, tratando de convencernos de que pidiéramos más. Al final, hicimos caso y pedimos unos extras —a ver, la comida era buena, pero el precio nos dejó un poco sorprendidos. Claro, la calidad está bien, pero hay que tener cuidado con esas cifras. El servicio fue un peldaño más lento de lo que esperábamos, así que el puntaje entre nosotros fue de 3.
¡Pero hablemos de las croquetas! Esa fue toda una experiencia. El chef nos las trajo personalmente, explicando cada detalle como si fueran un verdadero arte. Nos sentamos en una mesa muy chula y, al dar el primer bocado, fue como meter la cabeza en una nube de felicidad. Para colmo, el dueño se acercó a saludarnos y preguntarnos cómo iba todo. Al final del día, me atrevería a decir que si pasas por esa zona, no puedes dejar de probar este lugar, pues incluso tiene una estrella. Las habitaciones también son de lujo, impecables y con una decoración que da gusto; te sientes como en un hotel boutique. Le daría un 5 a las habitaciones, un auténtico remanso de paz ideal tras un día de turismo, y lo mismo al servicio y a la ubicación.
Hoy repetimos y nos lanzamos sin dudarlo a la variedad de tapas de nuevo. Las mezclas de quesos y mantequillas eran una locura, con sabores que parecían crear una fiesta en el paladar. Ideal para compartir si vas en grupo, porque la cocina juega con la creatividad y los ingredientes de la zona. ¡Una experiencia gastronómica única! Y ese vino de la zona, el Ponce, ¡uf! De lo mejor que he probado en mucho tiempo. Cuando vuelva, prometo venir con más gente para disfrutarlo al máximo. Así que si te preguntas cómo son las habitaciones del Hotel Cañitas Maite, te diré que son un lujo que complementa perfectamente toda esta experiencia.
Qué comodidades ofrece el Hotel Cañitas Maite a sus huéspedes
Y, bueno, hablando de maravillas, no puedo dejar de recomendar el restaurante del Hotel Cañitas Maite. La variedad de platos que tienen es simplemente impresionante. Me quedé alucinado con la presentación de cada uno y la explosión de sabores en cada bocado. Los entrantes son perfectos para picar, con porciones pequeñas que te dejan con ganas de probar un poco de todo. Algunos, como los tacos de alitas de pollo y langostino, solo se pueden pedir de dos en dos. Así que, si vas en grupo, ¡mejor todavía! Además, los camareros son súper atentos y te explican cada plato con una pasión que te hace sentir como si estuvieras en una clase magistral de cocina. La croqueta fue un auténtico "wow", ¡tenía que probarla!
Y ni hablar del Arroz de trilogía de vaca gallega. Eso fue un festín para los sentidos: el arroz estaba en su punto, fino y seco, pero la carne es donde realmente se nota el trabajo bien hecho, ¡tierna como la mantequilla! Luego, para cerrar la cena, los postres son una experiencia por sí solos. Te sorprenden con cosas peculiares, como el famoso “Tu primer beso”, que además de bonito, ¡estaba de chuparse los dedos! Chicos, un poco más caro de lo que podrías encontrar en un bar de tapas, pero el sabor y la experiencia lo valen con creces.
El lugar en sí es amplio y luminoso, lo que le da una vibra muy agradable. Aunque, y esto es clave, mejor hacer reserva porque suele llenarse bastante rápido. Y la atención, ya les digo, es de primera. No solo recibí un servicio impecable, sino que cada camarero parecía genuinamente disfrutar de lo que hacía. Así que, si tienes pensado cenar aquí, ¡asegúrate de llegar!
En cuanto al hotel, las habitaciones que vi estaban bonitas, limpias y muy cómodas. Perfectas para descansar después de un buen día de exploración o, ¿por qué no?, de deleitarse con su gastronomía. La atmósfera es tranquilita, ideal para desconectar del ajetreo diario. Y sí, el hotel ofrece varias comodidades que seguro te gustarán: habitaciones matrimoniales acogedoras, servicio impecable, y una ubicación que facilita explorar la zona. Sin duda, si buscas un sitio para quedarte y comer bien, ¡este es el lugar indicado!
Cuál es la calificación del restaurante Cañitas Maite según las opiniones de los visitantes
La verdad es que me quedé un poco decepcionado con las tapas del restaurante. Cuando llegamos, esperábamos algo increíble, pero los bocados eran más pequeños que en las fotos y, sinceramente, el precio no justificaba lo que nos sirvieron. Oye, ni siquiera la famosa “mejor croqueta del mundo” nos pareció WOW. Pero claro, el sitio es muy bonito y los camareros son un encanto; siempre dispuestos a ayudarte. Aunque, hablando de la carta, parece que llevan tiempo sin actualizarla, así que espero que pronto se animen a renovar un poco las opciones.
En cambio, tengo que decir que había estado esperando para probar el restaurante y no decepcionó en absoluto. Aquella croqueta espectacular fue solo el comienzo de una experiencia fabulosa. La comida creativa que sirven es un festín no solo para el paladar, sino también para la vista. Algunos platos son auténticas obras de arte que merecen una foto en Instagram. ¡Y ni hablar del taco de langostino y el donut! Cristian y su compañero nos atendieron de diez, así que definitivamente planeamos regresar para seguir explorando el menú — nos quedamos con ganas de probar el arroz.
Y qué decir de Cañitas Maite, es una auténtica joya culinaria. Con su estrella Michelin, el lugar tiene un ambiente íntimo y acogedor, lo que lo hace perfecto para una cena especial. La precisión con la que preparan cada plato es sobresaliente y, aunque no hay terraza, el interior tiene un estilo que te envuelve y te permite disfrutar de la experiencia al máximo. Con un menú degustación que realmente impresiona, es recomendable reservar con anticipación, ya que este sitio se ha vuelto muy popular.
Entonces, ¿cuál es la calificación del restaurante Cañitas Maite según las opiniones de los visitantes? Pues, la verdad es que parece que muchos le han dado una calificación muy alta, destacando la calidad de la comida, el servicio excepcional y la creatividad en los platos. Sin duda, es un sitio que tiene tanto sus altibajos, pero quienes han tenido una experiencia más cercana a la alta cocina lo valoran como algo espectacular. ¡Así que ya sabes, si te animas a ir, estarás en buenas manos!
Quiénes son los chefs del restaurante Cañitas Maite
Ay, qué lío con las Jornadas del Atún, ¿eh? Esta fue nuestra segunda vuelta al restaurante Cañitas Maite y la verdad, no se siente como un lugar al que quieras volver en un rato. Al principio todo pintaba bien, lo de siempre: platos ricos y el jefe de sala, Cristian, metiéndole ganas al asunto. Pero el servicio... ¡madre mía! Más de cuatro o cinco camareros diferentes y eso es un lío que no debería pasar. La cosa se volvió un poco caótica, con tiempos de espera que parecían eternos. Y cuando te falta el básico, como papel higiénico en el baño, ya no sabes si reír o llorar. ¡Con lo que cuesta el menú, eso no se puede permitir!
Por otro lado, tengo que mencionar que nosotras disfrutamos mucho con la comida, a pesar del caos. Al final, igual hay esperanza, porque el joven chef que tienen parece estar realmente comprometido y es muy cercano. Se esforzó por atender todas nuestras peticiones, incluso improvisó un plato para una amiga que tiene alergia. Se nota que hay buen potencial, pero ojalá puedan manejar mejor el estrés del servicio. ¡Llegar lejos en el mundo de la gastronomía no es fácil, así que les deseo lo mejor!
Hablando de comidas, la última vez que fuimos con mi pareja pedimos tapas y, ufff, tengo que decir que la croqueta fue espectacular, y el carabinero y la carne estaban para darles un abrazo. Pero el postre... la famosa torrija dejó un regusto amargo, y no precisamente por el cacao, sino porque estaba fría y amarga. ¿No les ha pasado que a veces el servicio es tan lento que uno se siente invisible? Algunas mesas cercanas también se quejaban, así que no éramos solo nosotros. Aunque admito que el camarero rubio que nos atendió era simpático y parecía ser el más efectivo.
En cuanto a los chefs del restaurante Cañitas Maite, aunque no tengo nombres específicos, al menos hemos notado que Cristian está muy involucrado en la sala y que el personal de cocina, incluyendo al joven chef, está dispuesto a improvisar y adaptarse según las necesidades de sus clientes. Sin embargo, creo que necesitan afinar la orquesta del servicio para que toda esa buena cocina brille como debe. ¡Quién sabe! Quizás les vuelva a dar otra oportunidad, aunque no se cuando, porque esta segunda experiencia ha dejado un sabor un poco amargo.
Qué tipo de cocina se ofrece en el restaurante Cañitas Maite
Y, si pensabas que lo mejor era solo el hotel, ¡espera a que pruebes el restaurante! Sin duda, debes dejarte sorprender por cada una de sus tapas. Desde la increíble croqueta de jamón, que se lleva la medalla de oro a la mejor del mundo, hasta el Ninoyaky de queso trufado. Ah, y no te olvides del Cubo de anchoa y el Dónut de rabo de toro. El menú de 'tapas hits' es una total locura. Y lo mejor de todo es que el servicio es impecable. Los camareros son un encanto, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudarte. ¡Gracias por todas estas experiencias tan ricas!
La verdad es que no esperábamos encontrar un restaurante con estrella Michelin en un lugar tan pequeño como Casas-Ibáñez. Pero aquí está, y no podríamos estar más contentos. El ambiente es muy agradable y nos dejaron boquiabiertos con un menú EXCELENTE acompañado de un servicio EXQUISITO por parte de un equipo joven y super bien formado. Te aseguro que después de esta experiencia, repetir es un must. Así que, si vas en grupo o con amigos, esto es una parada obligada.
Y no quiero olvidarme de mencionar lo coqueto y cómodo que es el hotel en sí. Perfecto para explorar la zona. Aunque, un consejillo: sería genial que pusieran en las mesas la carta del desayuno, porque algunos de nosotros nos dimos cuenta tarde de que podías pedir en la barra cuando en realidad, los productos eran de una calidad increíble, ¡todo estaba buenísimo!
Si te preguntas qué tipo de cocina ofrece el restaurante Cañitas Maite, la respuesta es simple: una cocina muy mimada donde los ingredientes frescos se convierten en auténticas delicias. Desde las anchoas con brioche y mantequilla, hasta el arroz con gamba y velo de papada que nos alucinó. La atención al cliente es de 10; incluso cuando hubo un pequeño inconveniente, lo supieron resolver con mucha elegancia, pidiendo disculpas y teniendo un detalle que apreciamos muchísimo. Sin duda, si estás por la zona, ¡este lugar se convierte en un imprescindible!
Es necesario hacer reservas para cenar en el restaurante Cañitas Maite
Y bueno, la verdad es que la experiencia en Cañitas Maite fue una mezcla de altibajos. Fuimos mi pareja y yo a degustar el Menú Hits y, en cuanto a comida, no se puede negar que estaba buenísima. Platos bien elaborados y diferentes, exactamente lo que esperas de un restaurante con estas aspiraciones. Sin embargo, el tema de la intimidad entre las mesas fue algo que nos chocó. Estaba tan cerca que, si estirabas el brazo, casi tocabas a la persona al lado. Es algo que realmente deberían mejorar, porque con tanta cercanía no te sientes del todo cómodo disfrutando de tu cena.
Luego, el servicio también dejó bastante que desear. Teníamos la reserva a las 15:15, y lo que parece un tiempo de espera razonable se convirtió en un caos total. Nos pasaron a la mesa a las 16:50, y después de eso el plato principal llegó a las 17:20. ¡Imagínate! Con un menú de 73 € sin bebida, esperábamos al menos que el vino llegara antes de que alguien decidiera servírnoslo. Y ni se hablar de que cuando fuimos a pagar, "casualmente" se equivocaron en la cuenta. Para todos esos precios, esperas un nivel de servicio que realmente no se vio.
Además, en agosto celebramos un evento familiar allí y fue otro fiasco. Las raciones de paella estaban tan mal repartidas que a los últimos comensales apenas les llegó arroz y se quedaron con hambre. Y las raciones de carne... ridículas. Tuvimos que esperar más de una hora para que todos tuvieran su plato principal. A pesar de que al final nos ofrecieron un postre adicional como disculpa, el mal sabor de boca por la tardanza y las cantidades era difícil de ignorar.
Ahora, sobre si es necesario hacer reservas para cenar en el restaurante Cañitas Maite... te diría que sí. Con los tiempos de espera que vivimos, mejor asegurarte de tener una mesa y no pasar por el estrés de tener que esperar a que te den una. Aunque, bueno, después de todo lo que escuchamos, yo consideraría también investigar otras opciones en la zona. ¡A veces hay que explorar más allá para tener una buena experiencia!
Qué actividades se pueden realizar cerca del Hotel Cañitas Maite
La verdad es que, después de un viaje de dos horas como regalo de cumpleaños, las expectativas estaban bien altas, pero la experiencia en el Hotel Cañitas Maite y su restaurante gastronómico resultó ser bastante surrealista. A veces uno espera un lugar bonito para hacerse unas fotos chulas, pero lo que nos encontramos fue un desmadre de descoordinación total. Por ejemplo, contar con siete camareros para unas 20 mesas y que no se organizara nada fue simplemente desconcertante. Imagínate, el menú pura barra que pedimos con seis platos fríos nos llegó todo de golpe. ¿En una mesa con espacio para solo dos platos? Como si estuviéramos comiendo en un restaurante chino, ¡menuda locura!
Recuerdo que las primeras impresiones son clave, y lo cierto es que el menú tenía platos vistosos y técnicas bien elaboradas, pero el sabor... ¡vaya decepción! Todo se sentía muy plano, y eso que veníamos con ganas de disfrutar una buena comida. Y no hablemos de la copa de vino blanco que me sirvieron caliente. En ese momento, decidí mejor no incordiar más, pero vamos, no debería estar así. La coordinación con los platos calientes también fue un desastre. A una compañera le llegaban los platos mientras yo intentaba comprender qué acababa de suceder.
El postre fue la guinda. Pasaron como 25 minutos en traerlo, y eso que le habíamos pedido a uno de los camareros que le pusieran una vela, por el tema de la celebración. Al final, se lo dieron a otra mesa que llegó más tarde, y cuando por fin nos trajeron el nuestro, ¡el plato era ridículo! Además, la mesa estaba coja; intentaron calzarla, pero no funcionó. En resumen, tuvimos un montón de catastróficas desdichas. De verdad, espero que solo fuera nuestra experiencia, porque la falta de cuidado hace que todo quede en un mal recuerdo en un día que debería haber sido especial.
Ahora, para disfrutar un poco después de una experiencia así, hay varias actividades que se pueden hacer cerca del Hotel Cañitas Maite. Puedes explorar los alrededores de Casas-Ibáñez, que tienen un aire rural muy bonito. También hay opciones de senderismo para quemar un poco de esa frustración culinaria. ¡Y no olvides visitar alguna bodega local si te gusta el vino! Después de todo, un buen paseo puede ser el plan perfecto para recuperar un poco la buena vibra en este maravilloso paraje albaceteño.
El Hotel Cañitas Maite tiene acceso a WiFi gratuito
La experiencia en el Hotel Cañitas Maite fue todo lo que esperábamos y más. Comimos el menú hits, y la verdad es que las expectativas estaban altísimas, pero no nos decepcionaron. Desde el primer plato, que fue un homenaje a la matanza, hasta el delicioso flan de leche y nata de oveja, cada bocado fue un viaje de sabores. Un aplauso enorme para los cocineros, que realmente saben cómo darle valor a la cocina de la zona con presentaciones increíbles.
Entre mis platos favoritos, el ninoyaki de queso trufado nos dejó a todos boquiabiertos, era como una explosión de sabor en un solo bocado, ¡y eso sin mencionar el nostálgico bocata de calamares! Había algo tan original en su preparación. Y el ceviche cítrico... vaya, ese sí que está para repetir. Aparte, el donut de rabo de toro fue un buen cierre para una comida que se sintió como una fiesta. Lo único que me dejó un poco frío fue la tardanza con los platos principales, y que el pan lo cobren aparte. ¡Vamos, que ya entiendo que hay que cuidar el negocio, pero un poco de atención a esos detalles no vendría mal!
En cuanto al hotel, la comodidad fue de 10, nada como unas camas súper cómodas para descansar después de una jornada de sabores. La tranquilidad del lugar es otra cosa que hay que destacar; es perfecto para desconectar. Y ni hablar del desayuno del día siguiente, un buffé que es un espectáculo en sí mismo. Sin duda, un buen plan para cualquier grupo de amigos que quiera disfrutar de unas vacaciones sin estrés.
Por cierto, para aquellos que se lo preguntan, sí, el Hotel Cañitas Maite ofrece acceso a WiFi gratuito. Así que no hay excusas para dejar de lado las redes sociales y compartir todas esas fotos de la comida y del hotel. ¡Se lo merecen, y atento, que seguro querrán volver pronto!








