Hotel Condes de Buñol

Hotel Condes de Buñol

Si estás pensando en un lugar acogedor donde hospedarte en Buñol, el Hotel Condes de Buñol es una opción genial. A solo 8 minutos a pie de la famosa Tomatina, este hotel de 2 estrellas te ofrece un ambiente familiar y sencillo, ideal para descansar tras un día de aventura. Sus 21 habitaciones cuentan con televisión de pantalla plana y baño privado, así que tendrás todo lo que necesitas para sentirte cómodo.

Además, si te apetece comer algo rico, el hotel tiene un restaurante donde puedes probar platos locales. Y si planeas explorar más allá de Buñol, estarás a menos de 40 km de lugares como Bioparc Valencia y la Basílica de la Virgen de los Desamparados. Con servicios como depósito de equipajes y una terraza para relajarte, este alojamiento es perfecto para aquellos que buscan una experiencia práctica y amigable.

Hotel Condes de Buñol

·Hotel de 2 estrellas
⭐4,1
366Reseñas
Fotos
Av. V. Blasco Ibáñez, 13, 46360 Buñol, Valencia
962 50 48 52

Mapa Ubicación Hotel Condes de Buñol

Cuál es la ubicación del Hotel Condes de Buñol

¡Hey, amig@s! Si están pensando en un plan express a Valencia, el Hotel Condes de Buñol puede ser una opción a considerar. Está en la Avenida V. Blasco Ibáñez, 13, 46360 Buñol, lo cual es súper práctico para hacer un tour por los alrededores. La verdad, yo elegí este hotel porque vi varias reseñas y fotos que parecían bastante prometedoras... ¡pero desde ya les digo que hay que leer entre líneas!

Primero, llegamos y oh sorpresa, la cafetería estaba cerrada y ni te lo advierten al reservar, así que si son como yo y buscan un buen café por las mañanas, van a tener que improvisar. Y luego, ¡vaya tela con la habitación! No sé si tenían un somerier y patas de la marca "PALHUERT", pero la sensación era de que le faltaba un poco de amor y modernidad, aunque, ojo, el personal era un encanto. Éster y su hermana son un amor, nos trataron genial, siempre con una sonrisa, así que eso es un punto a favor.

Sobre la limpieza, puede ser un poco hit or miss. Hay gente que dice haber tenido una experiencia limpia y agradable, con un desayuno tipo buffet bastante decente, y otras que se quejan de baños que parecen sacados de "Cuéntame". El tema es que sí, el hotel es tranquilo y tiene buen precio, perfecto si están de paso y no quieren gastar un dineral, pero no esperen lujos.

Al final, si están buscando un sitio simple pero acogedor, y lo que más les importa es la amabilidad del personal y una ubicación que les permita explorar, este hotel puede servir. Recuerden que está en Buñol, Valencia, lo que es ideal si tienen planes como visitar el castillo o la Cueva de Turche. ¡Ya saben, opciones hay, solo hay que sopesar lo que uno busca!

Qué tipo de habitaciones ofrece el hotel

¡Ya te digo que el Hotel Condes de Buñol es una joyita en medio de Valencia! Estuve aquí dos noches y, la verdad, me sentí como en casa. La atención de los dueños es increíble; te hacen sentir parte de la familia desde el primer minuto. El servicio es impecable y, si estás buscando un sitio que no te vacíe el bolsillo, aquí lo has encontrado. Todo muy limpio y acogedor, la verdad, es que he quedado muy satisfecho.

Y por si esto fuera poco, me encantó que el desayuno está incluido y es un buffet bastante decente. ¡Perfecto para recargar energías antes de un día de aventura! Además, me llevé una buena charla con Fidel, que es de los que se hacen querer. El bar es el punto de encuentro, con un señor súper amigable que te hace sentir en casa. Si piensas volver a Valencia, este hotel tiene que ser tu primera opción, sin duda.

La ubicación también es un gran punto a favor, tan solo hay que caminar un ratito para conocer el centro de Buñol. Hay senderos a la orilla del río y bares donde disfrutar de la comida local. Es un hotel sin pretensiones, pero es perfecto si buscas algo sencillo que cumpla con lo que necesitas. Las habitaciones son limpias y básicas, ideales para mochileros o grupos que quieren explorar y, ¿quién no busca un hotel cómodo y a buen precio?

Así que, para responder a tu pregunta, el hotel ofrece habitaciones sencillas y limpias, asegurando que tu estadía sea cómoda y tranquila. Y aunque no hay servicio de comida o cena en el hotel, ¡hay una buena variedad de opciones a la vuelta de la esquina!

A qué distancia se encuentra el hotel de la Tomatina

Y hablando de pasar un buen rato, el Hotel Condes de Buñol fue una elección excelente para nuestro fin de semana. Desde el momento en que llegamos, Fidel nos recibió con una sonrisa y un trato que solo se encuentra en casa. De verdad, ¡es un anfitrión increíble! Siempre atento, amable, y con una educación que lo hace destacar. La atención aquí está a otro nivel, y eso se siente en cada rincón del lugar. La habitación era amplia, súper limpia y muy cómoda. Nos alojamos cuatro en la familia y, sinceramente, no podríamos haber pedido más.

Un gran plus fue el desayuno. ¡Menuda delicia! Lo mejor de todo es que la mayoría de los productos son caseros, y te aseguro que la fruta estaba para chuparse los dedos. Hay un aire muy familiar en todo el hotel, lo que lo hace aún más acogedor. Las habitaciones, además de pulcras, cuentan con TV y aire acondicionado, lo que siempre es un alivio, sobre todo en Valencia. Y aunque no hay una decoración extravagante, las instalaciones son tranquilas y funcionales, perfectas para descansar después de un día explorando.

Si eres de los que les gusta disfrutar de un lugar sin ruidos molestos, este hotel es ideal. Pasamos la noche sin escuchar nada de las otras habitaciones, lo cual es un gran punto a favor. Al final, pagamos un precio muy razonable por todo lo que ofrecieron. No puedo dejar de mencionar que el pan de las tostadas durante el desayuno era tremendo, ¿quién no ama un buen pan por la mañana?

Y ya que mencionamos explorar, para aquellos que quieran saber, el hotel está a unos 20 minutos en coche de la fiesta de la Tomatina. Así que, si tienes planes de sumergirte en esa locura de tomates, este es un lugar en el que puedes alojarte cómodamente después de una larga jornada de diversión. Sin duda, ¡recomendadísimo!

Qué instalaciones están disponibles en las habitaciones del hotel

Y hablando de esas experiencias increíbles, no puedo dejar de mencionar cuán acogedor es el Hotel Condes de Buñol. Fidel, el dueño, es un verdadero encantador. En cuanto llegas, te hace sentir como si estuvieras en casa, ¡y eso es algo que todos apreciamos! Además, si tienes dudas sobre qué hacer en el pueblo, él está más que dispuesto a recomendarte los mejores lugares. La ubicación es perfecta, en la Av. V. Blasco Ibáñez, así que no te preocupes, no te perderás de nada.

Las habitaciones son bastante amplias y limpias, con todo lo básico que necesitas. Aunque hay que admitir que el colchón ha visto días mejores, es un detalle menor comparado con lo que ofrece el hotel. El desayuno es otra joya, ya que está incluido en el precio y puedes repetir lo que quieras. Así, si te gusta empezar el día a lo grande, lo vas a disfrutar un montón. Además, si viajas en grupo, la relación calidad-precio es simplemente insuperable.

Para aquellos que buscan tranquilidad, este lugar es ideal. Las vistas son bonitas y la atmósfera es tranquila, perfecta para un par de días de relax con amigos o en pareja. Si tienes niños, también es adecuado para ellos, así que no te preocupes, ¡es un sitio familiar! En cuanto a lo que hay en las habitaciones, cuentan con un buen espacio, baño privado y limpieza impecable. Es un hotel sencillo pero completo, y de verdad que el trato del personal compensa con creces cualquier pequeño detalle que se pueda mejorar.

Así que, si estás pensando en escaparte un rato y disfrutar de un buen tiempo en Buñol, definitivamente el Condes de Buñol es una opción que vale la pena considerar. Un lugar donde la amabilidad y el buen ambiente están a la orden del día, ¡todo esto sin vaciar tu bolsillo!

El hotel ofrece servicio de restaurante

Ya te digo, el Hotel Condes de Buñol es un hallazgo. Nos atendió Fidel, una de esas personas que hacen que te sientas en casa. Su amabilidad es brutal; siempre está dispuesto a ayudarte con lo que necesites. El ambiente del hotel es muy acogedor y limpio, lo que se agradece un montón cuando llegas tras un día de aventuras. Aunque nuestra estancia fue breve, si volvemos por la zona, no dudaremos en repetir.

He estado un par de veces ya, y cada vez que voy para la carrera de obstáculos en Macastre, el hotel se convierte en mi base. Y ¡ni hablar del desayuno! Es un festín en sí mismo, con un montón de opciones que te dejan listo para lo que venga. La última vez, le dije a Fidel, 'dame lo que quieras', y no me decepcionó. Espero que vuelvan a organizar alguna competición por la zona, porque ya estoy pensando en mi próxima visita.

La verdad, también intentamos comer allí un domingo y fue todo un acierto. Por 12 € nos dieron un menú completo con bebida y postre; buena relación calidad-precio. Empezamos con un revuelto de setas que estaba brutal, luego un arroz a banda y una paella de verduras para compartir. Los postres eran caseros, con unas natillas de la abuela que quitan el sentido. Y las rebanadas de pan de pueblo tostado que nos pusieron son un clásico. Me quedó claro que este sitio es recomendable y para volver.

Y para que lo sepas, sí, el hotel ofrece servicio de restaurante. Tienen un comedor muy bien arreglado donde puedes disfrutar de comidas deliciosas. Es genial saber que, tras un día explorando, puedes volver y disfrutar de una buena cena sin complicaciones. ¡No te lo pierdas si decides hacer una escapada!

Qué tipo de platos se pueden encontrar en el restaurante del hotel

Después de aquella experiencia en el restaurante, puedo decir que el Hotel Condes de Buñol tiene sus cosas buenas y otras que podría mejorar. Si bien el local tiene un ambiente amplio y acogedor, me pareció que el cuidado en los detalles dejaba un poco que desear. Por ejemplo, los platos estaban llenos de polvo, como si no los hubieran usado en un siglo. Y la comida, bueno, era bastante básica. Pedimos unas ensaladas para compartir y yo escogí calamares. Vamos, que no fue la experiencia gastronómica del siglo, pero tampoco es que nos quedáramos con hambre.

Aun así, ese mismo día descubrimos que el desayuno es bastante decente y está incluido en el precio, que ronda los 60 euros. Para un lugar en el que te das un chapuzón por las fallas, eso no está nada mal. Y aunque hubo que esperar un poquito más de la cuenta, el buen trato del personal compensa los pequeños ‘peros’, como el del agua que no siempre sale caliente. La verdad es que te hacen sentir casi como en casa, lo que siempre suma.

Debo mencionar que aunque el hotel es sencillo, en limpieza son bastante rigurosos. Las habitaciones son básicas, con camas individuales y una televisión que... bueno, es más bien diminuta y un poco mal colocada. Pero en fin, ¿quién necesita ver la tele cuando tienes un lugar tan bonito como Buñol a la vuelta de la esquina? En general, sería ideal para una escapada rural, y si decides quedarte, el menú del restaurante incluye platos como ensaladas y platos sencillos de marisco que son una opción promedio, pero que cumplen su función. Al final, si lo que buscas es un lugar para descansar después de un largo día de turismo, este hotel puede ser una buena elección.

Así que sí, si te pasas por ahí, quizás no esperes un banquete de alta cocina, pero definitivamente es un lugar donde sentirse bienvenido. ¡No te olvides de aprovechar la amabilidad del propietario, que te hará sentir como en casa!

El Hotel Condes de Buñol es adecuado para familias

Así que aquí estamos hablando del Hotel Condes de Buñol. La verdad es que, dependiendo de a quién le preguntes, las opiniones pueden ser bastante distintas. Por un lado, hay quienes realmente han disfrutado de su estancia. Es un hotel de 2 estrellas, pero a veces lo que más importa es la ubicación y el precio, ¿no? En esa parte, parece que sí cumple. Si buscas algo que no te haga temblar el bolsillo, puede que sea una opción a considerar, aunque no esperes lujos.

Ahora, si te soy sincero, al entrar puede que te dé un poco de batiburrillo... No queda muy claro dónde está la puerta de entrada y la recepción. Y una vez que subes a las habitaciones, el olor a cerrado puede ser un poco desalentador. Las camas son pasables, pero, ojo, eso de tener cortinas en la bañera que se te pegan al cuerpo es un detalle que no debería existir en pleno siglo XXI. El desayuno entra en el precio, pero tampoco es nada del otro mundo. Vamos, que si vas esperando algo espectacular, mejor que no te hagas muchas ilusiones.

A pesar de lo mencionado, hay quienes les ha encantado. Hay un buen rollo, y el personal parece ser muy amable: los dueños están siempre atentos y te hacen sentir como en casa. Están ahí para echarte una mano, y eso lo agradeces cuando estás de vacaciones, especialmente si viajas en grupo o en pareja. Si lo tuyo es desconectar y no tener luces de neón a tu alrededor, parece que lo han pasado bien. Y si tienes la suerte de estar allí en las Fallas, con esas vistas espectaculares, ¡eso ya suena a planazo!

Sobre si el Hotel Condes de Buñol es adecuado para familias, pues hay una mezcla de opiniones. Algunos dicen que es un sitio tranquilo, y que han estado con sus perros sin problemas. Sin embargo, hay otros que han tenido experiencias bastante malas, como no tener agua caliente. Así que, si vas con peques, mi recomendación sería que te asegures bien de que lo que te digan sobre servicios como calefacción y agua caliente sea cierto. Porque, bueno, tener que lidiar con un cierre inesperado o un mal servicio no es lo ideal cuando vas con la familia. En fin, como todo, depende de lo que busques y de lo que estés dispuesto a sacrificar en cuanto a comodidad.

Qué servicios adicionales ofrece el hotel a sus huéspedes

Así que, después de un buen día explorando Buñol, nada como regresar al Hotel Condes de Buñol para relajarte un rato. Este hotel de 2 estrellas realmente te sorprende, ¡y no solo por su precio! Las habitaciones son sencillas pero tienen todo lo que necesitas para descansar. Y si tienes suerte, podrás disfrutar de las vistas desde tu pequeño balconcito, sin edificios que nublen la vista y te permitan apreciar ese horizonte abierto. Además, el ambiente es tan familiar que te sentirás como en casa.

Hablando de estar como en casa, los dueños son un encanto. Siempre están dispuestos a ayudarte y eso hace una gran diferencia, ¿no? No es tan común encontrar un trato tan amable y personal en muchos hoteles. La recepción y la cafetería siempre tienen una sonrisa, lo que te anima a disfrutar aún más de la experiencia. Ah, y aunque las habitaciones son muy limpias y cómodas, hay que decirlo: el calor en el baño puede ser un pequeño inconveniente, así que ¡prepárate con un buen ventilador o báñate rápido!

Y si eres amante de la naturaleza, este lugar es un verdadero paraíso. Claro, todo el mundo escucha hablar de la Tomatina, pero Buñol va mucho más allá. Tienes rutas senderistas, barrancos y fuentes a solo un paso. Y el famoso castillo del pueblo es un atractivo que definitivamente no te puedes perder. La ubicación del hotel es perfecta, ya que te permite acceder fácilmente a todas esas actividades al aire libre, y aparcar no es un problema en absoluto, algo que suele ser un dolor de cabeza en otras partes.

En cuanto a los servicios adicionales que ofrece el hotel, puedes contar con un desayuno que está muy bien y una cafetería para esos momentos de relax. Aunque, aquí entre nosotros, tal vez quieras evitar el restaurante si no te apetece esperar tanto por la comida. En general, es un sitio muy recomendable si buscas calidad, buen trato y un ambiente tranquilo. ¡Definitivamente, uno de esos lugares a los que querrás volver!

A qué distancia están atracciones cercanas como Bioparc Valencia

Y ya que estamos hablando del Hotel Condes de Buñol, no puedo dejar de mencionar lo genial que es su dueño. ¡De verdad que es un tipo super buena onda! Siempre está dispuesto a ayudar y hacer que te sientas como en casa. Durante nuestra estancia de 4 días, no solo se preocupó por cada detalle, sino que también nos hizo sentir como parte de la familia. Aunque podría parecer un inconveniente que no tuviéramos agua caliente por un problema con el calentador, él solía prepararnos una olla de agua caliente para que pudiéramos ducharnos sin problema. Eso es atención al cliente y lo demás son tonterías, ¿verdad?

Las habitaciones son bastante cómodas y limpias. Sé que es un hotel de 2 estrellas, pero para lo que buscábamos, cumplió todas nuestras expectativas. La ubicación es ideal; estás a un paso del centro y, además, el ambiente que se respira es muy tranquilo. Nos encantó poder salir a dar un paseo y encontrar todo a la vuelta de la esquina. Entre el trato amigable del dueño y lo acogedor que se siente el lugar, no dudamos en que volveremos encantados.

Y si te preocupa estar lejos de las atracciones turísticas, ¡no hay de qué! El Bioparc Valencia no está muy lejos, ¡a solo unos 30 minutos en coche! Así que si quieres un plan de día divertido, tienes esta opción muy cerquita. Al final del día, después de explorar, regresarás a un lugar donde te sentirás querido y bien atendido. La combinación perfecta para unas vacaciones relajadas y disfrutando de lo mejor de la zona.

Fotografías Hotel Condes de Buñol

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