Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS

Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS

Si buscas un lugar acogedor en un entorno natural impresionante, el Hotel Restaurante Viñas Viejas en Fuentes de Ayódar, Castellón, es la opción perfecta. Este hotel de 1 estrella está enclavado en el parque natural de la Sierra de Espadán, lo que lo convierte en un refugio ideal para disfrutar de un fin de semana en pareja, una escapada familiar o aventuras con amigos. Con un estilo rústico y un ambiente familiar, aquí te sentirás como en casa.

Además, no puedes pasar por alto su restaurante, donde servirán deliciosas comidas desde el desayuno hasta la cena, ¡perfecto para reponer energías tras un día de actividades! Con una capacidad para 70 comensales, la oferta gastronómica es solo una de las tantas cosas que hacen de Viñas Viejas un lugar especial. ¿Te animas a disfrutar de una comida en su terraza con vistas? Aquí además encontrarás rutas guiadas y talleres para hacer tu estancia aún más memorable.

Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS

·Hotel de 1 estrella
⭐3,8
392Reseñas
Fotos
Carr. Aiòder, 12225 Les Fonts d'Aiòder, Castelló
676 36 96 99

Mapa Ubicación Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS

Dónde se encuentra el Hotel Restaurante Viñas Viejas

¡Hola a todos! Hoy quiero contarles sobre mi experiencia en el Hotel Restaurante Viñas Viejas, que está en una ubicación bastante idílica en Carr. Aiòder, 12225 Les Fonts d'Aiòder, Castelló. Este sitio es perfecto si buscas un lugar donde desconectar un rato y disfrutar de buena comida. Recientemente fuimos a comer y ¡vaya que nos sorprendió! El menú de fin de semana es una joyita: con 3 entradas abundantes y deliciosas. Tienes la opción de elegir entre 2 tipos de pescado y 4 carnes, y optamos por el cordero, que estaba tierno y jugoso, ¡nada seco! De postre, no pude resistirme a las peras al vino, aunque me dejaron con ganas de más, sólo me pusieron una...

Hicimos cuentas y, al final, dos menús con café y postre más 6 tercios nos costaron 63€. La verdad es que la relación calidad-precio es estupenda. Y no puedo dejar de mencionar las vistas desde la terraza, que son espectaculares. Ideal para un almuerzo tranquilo con amigos o pareja.

Ahora, no todo fue perfecto, y hay algunas quejas que no puedo ignorar. Hubo un par de situaciones con el servicio que no fueron muy agradables. Por ejemplo, una vez nos cambiaron el precio de lo que pedimos y la dueña, que no tenía los mejores modales, nos culpó por pedir fuera de horario de almuerzo. La sensación fue bastante incómoda, ya que en ese momento nos aseguraron un precio. Entendemos que los errores pasan, pero deberían asumir la responsabilidad, ¿no creen?

Otra vez, paramos en moto para almorzar y, aunque el sitio es precioso y la camarera fue super amable, me pareció algo caro. Una tosta de tortilla con queso y una copa de vino nos costaron 12,50€, y la encargada se mostró molesta cuando se lo comentamos. Eso sí, hay que darles reconocimiento porque la atención fue buena... solo que los precios no me cuadraron.

En fin, si están pensando en visitar el Hotel Restaurante Viñas Viejas, ya saben que están en Carr. Aiòder, 12225 Les Fonts d'Aiòder, Castelló. Con un poco de suerte, disfrutarán de una experiencia agradable, pero siempre es bueno ir con precaución sobre lo que piden. ¡Espero que esto les sirva!

Qué tipo de alojamiento ofrece el Hotel Viñas Viejas

¡Y así seguimos! La verdad es que si buscas un lugar donde desconectar y disfrutar de la naturaleza y la paz, el Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS es justo lo que necesitas. Está en un pueblo precioso, Les Fonts d'Aiòder, y su ubicación te da acceso a montones de rutas de montaña y actividades al aire libre. Poder respirar aire fresco y escuchar el silencio es un verdadero lujo. Además, la amabilidad de Yolanda, la gerente, hace que te sientas como en casa desde el primer instante. ¡No puedes perderte su cocina espectacular!

Ahora, en cuanto a la comida, tengo que ser honesto. Aunque los desayunos y cenas son bastante abundantes y se nota que son caseros y de calidad, algunos platos entran en el terreno de lo caro. Aquello de pedir una bandeja de chuletas de cordero y lagarto ibérico por 75 euros ya es otro tema. Es como si estuvieras en un sitio que ofrece un buen servicio, pero siempre hay que tener cuidado con el precio de la carta. Mejor ir a lo seguro y elegir entre las opciones más sencillas.

Dicho todo esto, la experiencia en el hotel es más positiva que negativa. El lugar es tranquilo, con buenas vistas y más que apto para niños. Las habitaciones están super limpias y bien cuidadas, ¡un verdadero respiro después de un día de senderismo! Y si tienes suerte de alojarte allí, el desayuno incluye de todo: desde fruta fresca hasta café y panes típicos. Se nota que se preocupan por los detalles.

Así que, ¿qué tipo de alojamiento ofrece el Hotel Viñas Viejas? Principalmente, es un hotel de 1 estrella que combina comodidad con un toque rústico en un entorno rural. Las habitaciones son acogedoras y perfectas para una escapada en familia o con amigos. Si realmente buscas un lugar donde relajarte después de un día de aventura, te aseguro que aquí encontrarás eso y más. ¡Así que ya sabes, dale una oportunidad!

Cuántas estrellas tiene el Hotel Restaurante Viñas Viejas

Y bueno, después de lo que vivimos en el Hotel Restaurante Viñas Viejas, te cuento que la experiencia no fue todo lo que esperábamos. La verdad es que el almuerzo nos dejó un poco decepcionados. Aquella pulgita de jamón, que estaba más que pasada, parecía haber salido directamente de la nevera del hotel del viernes anterior. Y aunque todo lo que pasó por la plancha estaba, digamos, 'bien', eso no es lo que uno espera cuando va a un restaurante. Y no me hagan hablar del café, porque nunca llegó. Al final, por una caña y un bocadillo de jamón mediocre, nos clavaron 6€. Caro y malo, ¡ni pensarlo volver!

El sitio en sí tiene un encanto, sobre todo con esas vistas a la montaña; me imagino que bajo otras circunstancias podríamos haber disfrutado. El restaurante es el único del pueblo y tiene un estilo rústico que lo hace acogedor, con espacio para entre 30 y 40 personas. La camarera, siempre super amable y atenta, pero a pesar de su buena disposición, la comida no fue la mejor parte. Por ejemplo, el tamaño del solomillo de cerdo que pedí parecía más una ración para un niño que para un adulto; aunque las raciones del primer plato y el codillo de mis compañeros estaban bien. Al final, el menú nos salió por 16€ y, aunque incluía un entrante y el café, no lo hace mucho más atractivo.

Y lo de la dueña, ¡madre mía! Nos dijeron un precio y al final lo cambió sin avisar. Cuando le mencionamos la incongruencia de esa situación, su respuesta fue bastante maleducada. En fin, que al menos los camareros, con Jose a la cabeza, se esforzaron y hicieron lo posible por mejorar la experiencia. Aun así, el total de 26€ por persona para una comida que no supera las expectativas tampoco ayuda. Eso sí, la terraza es preciosa y gracias a Yolanda por haber apostado por este proyecto, que si se lleva mejor sería un lugar genial.

Así que ya sabes, si alguna vez te lo preguntan, el Hotel Restaurante Viñas Viejas tiene solo 1 estrella, y por lo que veo, eso es genial para el sitio, pero quizás no tanto para su servicio. A veces lo bonito se queda en el camino.

Qué parque natural está cerca del hotel

Y, bueno, por desgracia, no todo fue como esperábamos en el Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS. Al llegar, ya tuvimos un pequeño tropiezo con el aire acondicionado. Imagínate, en pleno mes de agosto, luego de un día bajo el sol, y nos encontramos con que estaba estropeado. Nos prometieron que lo solucionarían, pero fue como esperar a que llegara un unicornio. Ni siquiera un técnico apareció, y claro, mientras tanto, el calor en la habitación era insoportable.

Y en las noches, ¡madre mía! Un ruido de fondo que no se podía aguantar. Aquellos niños corriendo y jugando por el pasillo... me hizo pensar que quizás eran parte de la familia del hotel, porque de otro modo, dudo que hubieran dejado que eso sucediera. A veces, el trato y el ambiente en estos sitios son tan importantes como las cómodas camas, y aquí sentimos que fallaron en ambos aspectos.

Por otro lado, el menú del restaurante fue una grata sorpresa. A tan solo 15€ por persona, disfrutas de una comida que está muy cuidada y bien presentada. Eso sí, un pequeño pero: los postres no eran lo mejor en comparación con los platos principales, pero siendo que venían incluidos, no es para tirar cohetes. Ideal para una escapadita después de recorrer el entorno natural cercano. ¡Y hablando de eso! No se encuentra muy lejos del famoso Parque Natural de la Sierra de Espina, así que si tienes un día libre, puedes hacer una excursión y luego regresar al hotel a disfrutar de la comida.

Recuerda que, aunque hubo fallas, de vez en cuando se pueden salvar algunos momentos y disfrutar de un buen plato, como ese San Jacobo que, aunque en nuestra experiencia no fue el mejor, hubo otros platos que sí valen la pena. Así que, si decides visitarlo, ¡prepárate para las sorpresas y no olvides disfrutar del entorno!

Es adecuado el hotel para escapadas en pareja

Y bueno, hablando del Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS, parece que no todo es color de rosa, ¿verdad? Por una parte, hay quienes no lo recomiendan para nada. Cuando llegamos con nuestra Wonderbox, ya intuimos que la cosa iba a ser complicada. La atención fue tan mala que, de verdad, te vas a sentir incómodo. Comenzando con el protocolo COVID que tienen, que aunque lo cumplen a rajatabla, de nada sirve si la ‘dueña’ se pasea con la mascarilla bajada. En resumen, parece que su prioridad son los labios pintados. No sé tú, pero yo prefiero pensar que la atención al cliente debería ser lo primordial.

Al final, decidimos quedarnos a comer, pero la experiencia no fue lo que esperábamos. Desde menús a 22€ sin bebida que te quitan las ganas, hasta pan que, honestamente, parece más adecuado para gallinas que para nosotros. Y ya ni hablemos del postre... La tarta de almendras estaba tan seca que parecía que le había dado el sol durante una semana. Así que, un buen día en el pozo se convirtió en algo para olvidar rápido. ¡Ojalá alguien hiciera una inspección de verdad por el tema COVID!

Aunque no todo es negativo. La experiencia de aquellos que se quedaron a dormir es completamente diferente. Lo que dicen de Yolanda, la encargada, me suena genial. Ella parece ser un verdadero ángel, especialmente si llegas cansado después de un largo viaje. Las habitaciones son amplias, cómodas y limpias, y las vistas son impresionantes. Perfectas para un descanso reparador. Así que, si buscas un sitio para una escapada en pareja, podrías tener algunos momentos agradables. Pero ten en cuenta que la atención al cliente y los menús parecen ser un punto flaco. Si estás dispuesta a arriesgarte, ¡a lo mejor encuentras algo bonito entre las imperfecciones!

Se puede reservar el hotel para una escapada familiar

Así que, después de lo que te conté sobre el hotel Viñas Viejas, te tengo que decir que, aunque hay opiniones variadas sobre el restaurante, la experiencia en el hotel parece ser más bien una joya escondida. La atención al cliente realmente se siente personalizada, lo que es genial, sobre todo si viajas en grupo. Hubo un grupo de moteros que se hospedó ahí y contaron que les adaptaron los horarios a su locura de madrugones, incluso los despertaron a las 6:45 para asegurarse de que estuvieran listos para su carrera de montaña. ¡Eso es dedicación!

A pesar de las críticas sobre algunos platos del restaurante, hay quienes han tenido experiencias bastante positivas. La anfitriona que los atendió fue descrita como excepcional. Además, si decides hacer una parada ahí, asegúrate de disfrutar de las vistas desde la terraza; hay algo especial en comer con paisajes como telón de fondo. Sin embargo, no te olvides de que algunos dicen que los precios son un poco altos para lo que ofrecen, así que es mejor ir con la mente abierta y dispuestos a intentar otras opciones si la comida no cumple con las expectativas.

Y sobre la pregunta que seguro te estás haciendo: ¿Se puede reservar el hotel para una escapada familiar? ¡Claro que sí! El ambiente es bastante acogedor, perfecto para una escapada tranquila con los tuyos. Recuerda que el hotel tiene solo siete habitaciones, así que sería prudente hacer la reserva con un poco de antelación, especialmente si planeas ir en un fin de semana. Así que si quieres un lugar donde descansar después de un día de explorar esos parajes preciosos, Viñas Viejas podría ser justo lo que necesitas. ¡Disfruta del viaje!

Cuál es el ambiente y estilo del Hotel Viñas Viejas

¡Y no puedo dejar de hablar del Hotel Restaurante Viñas Viejas! La experiencia ha sido simplemente genial. Este lugar, aunque solo tiene una estrella, realmente tiene su encanto. El diseño es rústico y familiar, justo lo que necesitas cuando estás en un pueblo de montaña como Les Fonts d'Aiòder. ¿Quién diría que un hotel económico podría ofrecer un buen desayuno incluido y una comida tan exquisita? Las croquetas de jabalí y el pato confitado son un must, sin mencionar esos chuletones de cerdo que son de otro planeta. ¡Vaya manjar!

La comida fuera también tuvo su encanto, aunque salimos un poco más caros de lo esperado. Por 60 euros, nos pusimos las botas con una parrillada impresionante: carne a la brasa, morcillas, chorizos de miel… ¡una delicia! Pero sinceramente, nada se compara con la comida casera que nos preparó Yolanda y su familia. Nos hicieron sentir como en casa, lo cual es difícil de conseguir en muchos lugares. La paella espectacular y esos postres caseros, ¡guau! Sin duda, nos quedamos con ganas de más.

Claro, no todo fue perfecto. Tuvimos una experiencia desafortunada en otro restaurante, donde nos dejaron esperando, y el menú era bastante mediocre. No quiero ni recordar cómo se sentía el ambiente con insectos volando por todas partes. Por suerte, el Hotel Viñas Viejas nos ofreció un refugio tranquilo después de experiencias menos agradables. La verdad es que han creado un ambiente cálido y acogedor, donde te sientes parte de la familia y puedes disfrutar de la naturaleza y la buena comida.

En resumen, si buscas un lugar que combine tranquilidad con una atmósfera familiar, el Hotel Viñas Viejas es tu sitio. La simplicidad del lugar y la amabilidad de su gente realmente hacen que la estancia sea especial. ¡No puedo esperar a volver y repetir todo lo que hemos disfrutado!

Qué tipo de comida se ofrece en el restaurante del hotel

Así que, después de haber leído un par de reviews sobre el Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS, decidimos darles una oportunidad. Al llegar a eso de las 10 de la mañana, nos encontramos con un protocolo COVID un tanto extraño: desinfección de pies, manos y una toma de temperatura, lo típico, aunque la verdad es que eso ya no te sorprende mucho hoy en día. Pero lo raro vino cuando preguntamos por el menú; “no sabemos qué habrá, pero habrá tres primeros y tres segundos”, nos dijeron. Un precio de entre 16 y 18€ por cabeza nos pareció razonable, así que nos quedamos con esa.

Llegó la hora de la comida... y el tema del protocolo se volvió más rígido, con una especie de orden autoritaria por parte de quien suponemos era la dueña. Entonces nos atendió un chaval, que parecía más pollo que camarero, y no se cortó en hablarnos de “tú”, ¡como si fuéramos colegas! Después de mucho esperar, nos dieron el menú, pero eso sí: aquí ya vino la primera sorpresa. En la cocina y la barra no había nadie con mascarilla. ¡Vaya! Se siente un poco raro, ¿no? Lo peor vino cuando, después de que entrara otra pareja y les atendieran antes que a nosotros, nos dimos cuenta de que el “menú cerrado” no era tan cerrado. ¡A otras mesas sí les traían lo que pedían!

Y cuando por fin llega la comida, ¡oh, dioses! Las judías estaban frías y llenísimas de hilos, el cuscús era sencillamente insípido, y la pechuga de pato estaba seca y escasa. La famosa parrillada de carne no era más que un recuerdo frío y seco del día anterior. Y ni hablemos de las costosísimas costillas a baja temperatura... no sé ni para qué las sirvieron. Y para colmo, en pleno agosto, ¡sin aire acondicionado y rodeados de moscas y otros insectos! A ver, ¿qué tal si nos preocupamos un poco más por la limpieza y la comodidad del cliente?

En resumen, cuando preguntamos sobre la comida que se ofrece en el restaurante del hotel, parece que era un menú que sonaba mejor de lo que era. Solo tres primeros y tres segundos, lo cual por lo general suena limitado y, evidentemente, no fue atendido con el esmero que uno esperaría. Claro, eso sí, la carta de tapas y otras opciones era solo para la cena, así que si llegas en horario de comida, prepárate para lo que te ofrecen en ese menú cerrado. No es la mejor experiencia, para ser sinceros, pero al menos el pueblo y sus habitantes son mucho más acogedores que el propio restaurante.

El restaurante del hotel tiene una capacidad para cuántos comensales

Y después de esa caminata de más de 10 km por las inmediaciones del pozo negro de las fuentes de Ayodar, ¡vaya sorpresón encontrarnos con el Hotel Restaurante Viñas Viejas! Nos llamó la atención desde lejos y, honestamente, tenía el mejor aspecto de la zona. Al principio, pensé que nos íbamos a enfrentar a un servicio lentísimo, pero para nada fue así. En cuanto nos sentaron, ¡la comida empezó a llegar sin parar! El menú era más que correcto y la atención exquisita. Si necesitáis un lugar para hacer una parada y cargar pilas, este es el sitio.

Y hablemos de la comida, porque madre mía... ¡todo estaba riquísimo! Desde el salmorejo hasta el bacalao gratinado con all i olí, pasando por un revuelto de setas que quita el sentido. No quiero olvidarme de la tarta de queso que se convirtió en el final perfecto para esa comilona, ¡realmente espectacular! Por 17 euros por persona, que incluía una botella de agua y café, el precio era genial. Vamos, que si pasáis por allí, no penséis dos veces en hacer una parada.

Ahora, no todo fue un camino de rosas, porque también tuvimos algunos detalles que dejarían que desear. La habitación del hotel, aunque estaba limpia, tenía algunas cosas a mejorar. Por ejemplo, la ducha no tragaba bien el agua y el WC hacía ruido a tope cada vez que tirabas de la cisterna. Del desayuno, el primero estuvo bastante bien, pero el segundo día fue casi un desastre en comparación. La organización falló un poco y, para colmo, las almohadas y toallas tenían manchas. Vamos, que no entiendo cómo, con tantos comentarios sobre estas cosas, no lo han solucionado.

Lo que me dejó un poco confundido fue la capacidad del restaurante. Desde lo que pude ver, parece que puede albergar a unos 40 comensales. Así que si decidís ir en grupo, ¡tened en cuenta que podría estar lleno, especialmente en temporada alta! En general, el lugar tiene potencial, pero hay algo que definitivamente deben mejorar para hacer que la experiencia sea aún mejor. ¡Espero que se animen!

Qué horarios tiene el restaurante en el Hotel Viñas Viejas

La verdad es que nuestra experiencia en el Hotel Restaurante Viñas Viejas no fue precisamente lo que esperábamos. Fuimos a comer un domingo y, aunque el menú de 18 euros por persona prometía, estaba claro que la comida había sido recalentada del día anterior. Tenían cinco primeros y cinco segundos para elegir, pero no sé, todo se notaba como si faltara cariño en la cocina. Eso sí, el lugar y el trato fueron agradables, pero la cantidad de comida que nos sirvieron fue un poco escasa, para qué engañarte. A duras penas había dos mesas ocupadas en todo el comedor, lo que se siente un poco rarito, ¿no? Con eso y que el precio me pareció un poco alto para lo que ofrecían, no creo que volvamos, la verdad.

Por otro lado, tuvimos suerte de que nuestra reserva se hizo con Wonderbox. Aunque eso, sinceramente, fue un drama en sí mismo. Pude hacer unas 20 llamadas para contactarla y, cuando finalmente logré hablar con Yolanda, la dueña, todavía me dejó en el aire sobre la confirmación. Al llegar, la habitación que nos dieron no era lo que había pedido; en lugar de tener vistas al exterior, ¡nos pusieron mirando a la cocina! Y no solo eso, la tele no funcionaba, el WIFI no llegaba y las puertas estaban en una situación bastante crítica. Solo había tres habitaciones ocupadas y aún así, no encontré solución a mis peticiones. Eso sí, la cena se volvió algo digno de recordar por lo elevado de la cuenta, que se disparó hasta los 71'40€. Te juro que no se parecía en nada a los precios que se veían en la web.

A la mañana siguiente, podría haber sido un nuevo comienzo. Desayunamos en una hermosa terraza con vistas a la montaña, y aunque la comida fue un respiro, el drama continuó. Nos despertó el estruendo en la habitación contigua y, la verdad, ni siquiera los horarios para el desayuno eran del todo flexibles. Nos dejaron bajar más tarde, pero eso fue sólo porque lo pedimos. Y te preguntaras, ¿qué horarios tiene el restaurante en el Hotel Viñas Viejas? Pues parece que no son muy amplios, así que asegúrate de no darles la lata, porque por lo que vi, se cierran relativamente pronto. En fin, lo que comenzó como un romántico fin de semana acabó siendo un cúmulo de desavenencias. ¡Un poco de amor nunca viene mal!

Es posible comer en la terraza del restaurante

Y bueno, ya te contaré un poco más sobre lo que me pareció el Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS. La verdad es que cuando fui a reservar para comer, estaba animado, pero la cosa se torció un poco en el momento. Mientras esperábamos que nos informaran sobre el menú, mi mujer se tuvo que ir al baño y, sorpresa, le dijeron que solo podía ir si consumía algo. ¡No sé, me parece un poco absurdo! Con lo difícil que es atraer a la gente hoy en día, creo que deberían replantearse un poco su política. Pero bueno, al final logramos hacer la reserva y nos quedamos con ganas de probar la comida.

El sitio tiene un encanto especial, es muy bonito y tranquilo. Si te gusta la naturaleza, es perfecto para una escapada. Las vistas desde allí son realmente impresionantes y el aire es fresco. La atmósfera es muy familiar, así que si planeas ir con tu pareja o con amigos, va a ser una experiencia agradable. Aunque he de decir que alguna habitación que vimos tenía una cama incómoda y la cisterna dejaba que desear, así que quizás no esperes un lujo extremo.

En cuanto a la comida, hay que darles su mérito. Aunque me comentaron que en la cena los extras como el agua o el pan te los cobran, la gente que ha probado los dos menús asegura que son una delicia y que la atención del personal fue sobresaliente. La calidad-precio es otro tema, ya que según comentan, podría mejorar, pero si el servicio es como dicen, quizás valga la pena.

Y para la gran pregunta: ¿se puede comer en la terraza del restaurante? Bueno, no tengo la confirmación directa sobre eso, pero considerando el entorno tan bonito y lo bien que está el lugar, me arriesgaría a decir que seguro que sí lo permiten. Si llevas buena compañía y te gusta disfrutar de la naturaleza, comer al aire libre sería una opción más que agradable. ¡Hay que disfrutar del momento donde sea posible!

Fotografías Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS

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